La promesa incumplida del Trolebús y el abandono a la ULA

Una vez más, los merideños somos testigos de cómo un proyecto público queda a medias, mientras las promesas se pierden en el olvido. El Sistema Trolebús de Mérida (TROMERCA), que en su momento se vendió como una solución al transporte urbano y un beneficio para la comunidad universitaria, ha dejado una serie de compromisos incumplidos con nuestra casa de estudios, obras sin terminar y espacios públicos abandonados.

En los alrededores de la Universidad de Los Andes, específicamente en la zona de Talleres Gráficos y la Avenida Don Tulio, las obras del Trolebús están paralizadas. Las aceras siguen sin sus tapas definitivas, el espacio público está descuidado y los estudiantes, profesores y vecinos deben transitar por zonas inseguras y en mal estado. ¿Dónde quedó el compromiso de TROMERCA con la ULA?

El trolebús fue anunciado como un sistema moderno y eficiente, pero la realidad es que su implementación ha sido fragmentada y sin una planificación integral. Mientras algunas rutas operan a medias, otras zonas clave, como las cercanías de la universidad, siguen esperando por soluciones que nunca llegan.

Otro problema que evidencia el abandono es la invasión de puestos informales en la parada de Ejido, un espacio que debería estar ordenado y exclusivamente destinado al transporte. Aunque las autoridades prometieron su reubicación, los vendedores ambulantes siguen ahí, obstruyendo el paso y generando caos vehicular y peatonal.

Esto no es solo un problema de orden público, sino de falta de voluntad política. Si TROMERCA y las instituciones competentes no son capaces de garantizar el funcionamiento adecuado de sus propias estaciones, ¿qué confianza puede tener la ciudadanía en este sistema?

¿Y la Rendición de Cuentas? Las preguntas son inevitables: ¿Por qué no se han terminado las obras comprometidas?, ¿Qué pasó con los recursos asignados?, ¿Por qué no hay un plan claro para reubicar a los comerciantes informales sin afectar su sustento?

Los merideños no merecemos proyectos a medias ni excusas eternas. La ciudadanía exige que TROMERCA y las autoridades locales expliquen públicamente el retraso y presenten un cronograma real para culminar las obras. Además de un operativo serio y sostenido para reordenar el comercio en las paradas, sin criminalizar a los informales, pero garantizando el funcionamiento del transporte; y mayor participación de la ULA y las comunidades afectadas en la supervisión de estas obras.

Mérida no puede permitirse otro proyecto inconcluso. El trolebús debe ser una solución, no un problema más. Las autoridades tienen la obligación de cumplir con lo prometido o, al menos, ser transparentes sobre sus limitaciones.

La ciudadanía está harta de ver cómo los grandes proyectos terminan en decepción, mientras las calles siguen rotas, el transporte colapsa y la universidad, que debería ser prioridad, queda en el abandono.

Redacción C.C.

07-08-2025