El ser humano tiene la capacidad de pensar, de crear, de planificar, y también tiene memoria. Estas características deben prevalecer a la hora de organizar una protesta en contra de alguna situación que causa malestar, desasosiego, impotencia. Ante lo que sucedió el domingo pasado con las elecciones presidenciales, un sector importante y significativo de los venezolanos, prefirió protestar pacíficamente, quedándose en sus casas para no apoyar un evento que a todas luces, ya tenía un ganador.El “no voto “puso en jaque a Maduro.La baja participación señala que no sólo los opositores, sino que también simpatizantes del PSUV, se abstuvieron. Esto trae una lectura clara, hay una gran mayoría de los venezolanos que rechazan un gobierno que no ha hecho bien su tarea, y que, a fuerza de pésimas políticas y de intentar quedarse con el poder a toda costa, ha dejado que el país se hunda en una miseria espantosa que toca a cualquier ciudadanos, y en todos los aspectos de su cotidianidad .Pero lo más grave es que no hay cambio de rumbo, no hay reconociendo de errores, no hay “un mea culpa”, tan necesaria en estos momentos. Hay sordera y ceguera selectiva, incluso ante los pírricos resultados obtenidos, sostienen como dijo Jorge Rodríguez, jefe de comando de campaña Simón Bolívar, “las elecciones de este domingo son «una inmensa victoria de la democracia venezolana».
La realidad es otra muy distinta, hay una población sumida en la terrible situación que ya conocemos, que vivimos día a día y que no son nada fáciles de solucionar incluso, aun cuando “el presidente Nicolás Maduro tenga, ahora, como norte el diálogo con todos los sectores para avanzar en la superación de los problemas y en favor del bienestar del pueblo venezolano y de la prosperidad nacional”.
La protesta inteligente
En estos primeros días de la semana, aquí y allá, se han presentados focos de protestas pacíficas, casi de manera espontánea, pero ¡ojo, atención!, no hay que reeditar los fracasos de las protestas anteriores, que aun retumban en la memoria y hacen sufrir por sus gravísimas consecuencias. Hubo una herida innegable y contraproducente a la salud, tanto física como emocional de los venezolanos,al medio ambiente, especialmente por la tala de árboles, quema de neumáticos, plástico y basura. Daños psicológicos, desaliento, y sobre todo muerte injustas, especialmente en la población estudiantil.
¿Qué se logró con aquellos llamados “todos a la calle”, “el triunfo está cerca”?La respuesta la sabemos. Entonces, nuestra reflexión va dirigida a los jóvenes estudiantes, a la ciudadanía que necesita protestar, y con justa razón. Hay que actuar con cabeza fría, no permitir que sentimientos como la ira y el odio guíen las acciones. No hay que dejarse llevar por la violencia, porque la misma, ya lo sabemos, no conduce a nada positivo. Quemar cauchos es violencia, impedir el libre tránsito, es violencia porque atenta contra el bienestar de la ciudadanía, amedrentar con gritos, es violencia, y por más pacíficos que estén, si tiene una hoguera cerca, el mensaje es contrario a la intención.
El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo y muchas más figuras históricas. No es únicamente un libro de práctica militar, sino un tratado que enseña la estrategia suprema de aplicar con sabiduría el conocimiento de la naturaleza humana en los momentos de confrontación. No es, por tanto, un libro sobre la guerra; es una obra para comprender las raíces de un conflicto y buscar una solución. “la mejor victoria es vencer sin combatir”, nos dice SunTzu, “y ésa es la distinción entre el hombre prudente y el ignorante”.La victoria completa se produce cuando el ejército no lucha, la ciudad no es asediada, la destrucción no se prolonga durante mucho tiempo, y en cada caso el enemigo es vencido por el empleo de la estrategia”
Hay que evitar la violencia a toda costa. No hay que generar motivos para que los agredan. Como dijo el maestro Gandhi “La no-violencia es la cima de la valentía. En verdad, hay motivos para protestar, pero hay que hacerlo de una manera inteligente.
Voltaire, representantes de la Ilustración, un período que enfatizó el poder de la razón humana, de la ciencia y el respeto hacia la humanidad, señaló en varias ocasiones. “Aquellos que te pueden hacer creer en cosas absurdas también te pueden llevar a cometer atrocidades”. La razón favorece la no violencia porque el que razona se cuida mejor de sí mismo, recuerda, y también porque forma parte de una comunidad en la que se combinan los intereses individuales con los colectivos. A más inteligencia (y razón), concluye, menos violencia. “
Entonces, seamos inteligentes al protestar, no permitamos que vulneren nuestros derechos, pero tampoco y bajo ningún concepto, irrespetemos a los demás.
A.E.
El Instituto Albert Einstein es enfático al asegurar que la no-violencia no es un sinónimo de sumisión. Este mecanismo neutraliza a las fuerzas militares, ya que no les permite que intervengan al no haber actos de violencia.
Si se quiere participar en la construcción de una sociedad mejor, hay que partir por informarse correctamente y colaborar con ideas, ¿o no?



