La Tertulia de los Martes: Es la Hora de la verdad

En los días que corren de este año 2016  Venezuela ha llegado a una encrucijada. Los graves problemas que desde hace varios años arrastra el país en su desempeño político, económico,  social e institucional han desembocado en una aguda crisis de gobernabilidad. En el horizonte político de la nación se hace borrosa cualquier certidumbre capaz de tranquilizar a corto plazo el espíritu de los venezolanos. Quienes tienen la responsabilidad principal de este estado de cosas por ser el gobierno de la República, por tener el control de la mayoría de los otros poderes del Estado, por decirse respaldados por la fuerza armada, por haber hecho de la manipulación de la Constitución el pretendido escudo protector contra sus adversarios y por haber convertido en normas legales y en directrices administrativas las  orientaciones políticas que han hundido a Venezuela en la crisis actual, están atrincherados en posiciones que se niegan a ceder democráticamente. Han perdido la mayoría electoral, la fuerza social y la comprensión internacional que los acompañó durante varios años pero se resisten a la razón y al sentido común que significa reconocer la realidad.

No obstante, es necesario tener presente que la historia enseña que todos los procesos sociales vividos en las distintas latitudes de la tierra, aun los más contradictorios y conflictivos, han encontrado siempre una vía de solución. Lo que distingue unos casos de otros es el costo  que  ha debido pagar la sociedad para salir del hueco en el que cayó. Por ello hay que desbloquear cuanto antes la tranca que nos impide sortear con éxito las dificultades actuales y hacerlo al más bajo costo para nuestra sociedad. Desde Mérida, hondamente preocupados por la constatación de estos hechos asumimos como un deber ciudadano dirigirnos al liderazgo democrático del país y a todos los venezolanos en los siguientes términos

  1. Nunca ha hecho más falta que ahora no solo la preservación de la unidad de las fuerzas democráticas y la unidad de los venezolanos sino su profundización y cohesión alrededor de las directrices de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) por ser la herramienta fundamental en el proceso de restablecimiento de la democracia en Venezuela.
  2. La MUD debe ratificar, ente el país y el mundo, con la fuerza que sea necesaria, la línea política adoptada para superar la crisis política actual mediante procedimientos pacíficos, democráticos, constitucionales y electorales.
  3. Evaluando los acontecimientos que están ocurriendo en el país la MUD está obligada tanto como los partidos y agrupaciones que la integran a convertir la unidad electoral que ha sido en una unidad política superior. Esto significa, sobre la marcha, empeñarse en acordar líneas tácticas y estratégicas comunes, compartir los elementos esenciales del mismo discurso y realizar las correcciones organizativas indispensables.
  1. La MUD debe tender puentes con los sectores que se han desprendido o están a punto de hacerlo del chavismo para reconocerle su identidad y asegurarle el marco de su actuación futura en libertad así como el respeto de sus convicciones ideológicas en el marco del funcionamiento democrático de nuestra sociedad. Con el restablecimiento de las libertades y del estado de derecho no hay lugar para ningún tipo de venganza, solo el reclamo y la aplicación de la justicia para quien haya violado los derechos humanos o se les compruebe el latrocinio contra el patrimonio nacional.

La hora exige cabeza fría, unidad, sentido de las proporciones y adecuada comprensión de los factores en juego pero al mismo tiempo determinación para caminar firme sobre el filo de la hojilla en el que nos movemos. Hay que medir muy bien las palabras que se digan pero no se puede guardar silencio. Ahora, como nunca, el cerebro, los oídos y los ojos de la dirigencia democrática deben afinar su capacidad para escuchar, ver y entender correctamente las manifestaciones que nacen en las profundidades de nuestra sociedad. Y por sobre todas las cosas, la dirigencia tiene que dirigir.

-José Mendoza Angulo           -Néstor López Rodríguez

-Miguel Rodríguez Villenave    -Genry Vargas Contreras

Nota: Esta es la opinión del Consejo Asesor de  “La Tertulia de los Martes”, grupo de discusión fundado en Mérida, hace 12 años, por los ex Rectores de la Universidad de Los Andes, quienes suscribimos el presente documento.