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martes, junio 16, 2026

La tragedia de vivir sin electricidad

El escenario que estamos viviendo los venezolanos es tan desastroso que no encontramos en el diccionario una palabra para denominarlo. El mes de marzo trajo consigo el colapso general del país, comenzando con mega apagones que dejan a la ciudadanía sumida en la angustia y el desespero al no saber qué pasará, cuánto durará. El mes de abril comenzó con las mismas características y todavía más porque al estar incomunicados, sin gasolina, ni gas el panorama se complica a límites insostenibles.

La falta de comunicaciones en todas las áreas: telefonía celular y fija, internet, mensajería de texto hacen aún más difícil la situación y estamos ante un panorama desalentador y muy preocupante.

El problema de los servicios- todo depende de la electricidad- está llegando al colapso. Mucha gente no puede tener agua, lo cual es vital para la subsistencia. El gobierno sigue empeñado en achacar el desplome del sistema eléctrico a una guerra, saboteo, manos criminales, y muchas otras razones que ni han sido probadas, ni tienen asidero verificable. Nicolás Maduro habla de un plan de administración de cargas que va a durar 30 días, mientras tanto, la población protesta y el gobierno ataca inmisericordemente con toda su fuerza. ¿Es que acaso el oficialismo no se da cuenta que ante un caos como el que estamos viviendo, la gente necesita, al menos tocar cacerolas? ¿Cómo es posible que arremetan con armas largas y desenfreno a la población y los presuntos colectivos actúan a sus anchas? Incluso, hubo heridos, y la conclusión es que Venezuela y sus habitantes estamos desprotegidos, vulnerables.

Comunicación Continua se solidariza con todos y cada uno de los merideños que están sufriendo. Nuestra labor para informar ha sido titánica y no siempre con buenos resultados porque padecemos de los mismos problemas de incomunicación. No obstante a través de transmisiones especiales-cuando se puede- que realizamos en el 107.7 intentamos cumplir con el sagrado deber de informar verazmente. Sabemos de las tragedias de muchas familias que no tienen cómo cocinar algún alimento porque tampoco hay gas en muchos hogares. Sabemos de la preocupación de los comerciantes que no han podido vender nada porque los puntos de venta no funcionan y tampoco, durante estos días aciagos, ni siquiera transferencias, y mucho menos efectivo.

Al momento de redactar este nota, hay electricidad en algunas zonas, pero otras continúan sin el servicio, la gran pregunta es ¿cuánto durará? Porque definitivamente y por lo que hemos observado los cortes prácticamente se producen solos porque los sistemas, obviamente, no aguantan.

Corpoelec, ante el clamor de los ciudadanos está por anunciar un plan de suministro de energía, para toda Venezuela, si lo logran será de gran utilidad para los usuarios, porque al menos podrán tomar algunas previsiones para resguardar sus equipos eléctricos o que no los sorprenda un apagón en cualquier lugar durante la noche.

La incapacidad para gobernar de un grupo que se empeña en mantenerse a toda costa sin medir las consecuencias de sus actos. Una oposición que pese a varios intentos no logra concretar ninguna salida. Un pueblo manso que se está acostumbrando a este insólito estado de cosas. Una juventud que ve truncado sus sueños de estudiar y graduarse. La existencia de las personas que transcurre en colas inmensas para cualquier actividad: echar gasolina, retirar dinero del banco, comprar alimentos, en fin un laberinto muy complicado y de difícil escapatoria. Sin embargo, la consigna debe ser, seguir luchando, cada quien desde su palestra, sea la que esta sea, porque nos merecemos tener una vida, para vivirla a plenitud y sin tantos obstáculos impuestos desde el ignominioso proceder de quienes no reconocen sus errores y mucho menos intentan enmendarlos.

Para la reflexión repetimos lo dicho por Simón Bolívar en su discurso de Angostura ‘El sistema de gobierno más perfecto es aquel que le proporciona a la sociedad, al pueblo, la mayor suma de estabilidad política; la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de felicidad posible”, entonces nos preguntamos ¿por qué nos está tocando ser tan infelices en este momento de la historia del país?

Redacción CC

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