La expresión vox populi, vox Dei (en latín, literalmente, «la voz del pueblo, es la voz de Dios»significa que «la opinión popular de la gente ordinaria revela la voluntad de Dios y debe obedecerse». Las manifestaciones de este 23 de enero son contundentes. Desde muy temprano en esta mañana histórica la gente se fue congregando en las distintas iglesias donde se celebran las “misas por la democracia”.

La iglesia San Juan Bautista de Milla se vio colmada de feligreses para participar y escuchar las palabras de monseñor Enrique Rojas, Obispo Auxiliar de Mérida quien dijo: Hoy el bien comienza venciendo el mal. Venezuela perdió el miedo y su pueblo ha salido a rescatar la democracia”. De igual manera con fervor y devoción los merideños asistieron a sus diferentes parroquias, en todo el Estado, para juntos elevar sus oraciones más sentidas por la paz y la libertad de nuestro país.
Las personas se disponen a acudir masivamente la gran marcha pacífica pero multitudinaria para exigir sus derechos a tener una vida digna donde no falten los alimentos, las medicinas, la seguridad, los servicios básicos, en fin todo lo que se requiere para la grandeza de una nación.


