A los xenófobos de la frontera con el Perú, que en este momento arrojan piedras e insultos contra los caminantes venezolanos queremos hacer llegar esta reflexión, ni si quiera como venezolanos, sino como hermanos latinoamericanos.
Entendemos que ustedes en este momento también atraviesan por una gran crisis social, moral, sanitaria y financiera; comprendemos que los caminantes que intentan ingresar a su país quizás acrecienten los problemas ya existentes de su patria, y es por todos conocidos que muchos venezolanos han ido a otros lugares a dañar y a cometer delitos por los cuales una mala fama se ha extendido sobre todo en las mentes obtusas que no comprenden que no se debe generalizar.
Tomando muy en cuenta todo lo antes mencionado, nos gustaría recordarles el hecho de que ustedes hermanos peruanos, también fueron víctimas de las malas políticas que los condujeron en el periodo de los 80 a una crisis similar a la que vive Venezuela actualmente: la hiperinflación, el desempleo, el hambre y el desasosiego moral fue su realidad por al menos unos 15 años. Lamentamos tener que recordar esos malos momentos, como cuando millones de peruanos tuvieron que desplazarse de su país con una maleta de sueños truncados y unas sandalias rotas a buscar en otras tierras lo que su Perú, en ese momento, estaba imposibilitado para proporcionarles, básicamente la fe para vivir y crecer al abrigo del Reino de los Incas.
Irónicamente, Venezuela para ese entonces era un país pujante de una economía solidaria que invitaba a foráneos a sentar bases en nuestro país. Así muchos peruanos fueron acogidos por el abrazo venezolano; ustedes hicieron ceviche con los pescados del Caribe y nosotros aprendimos a tejer lana del altiplano.
No sean víctimas del miedo y de la ignorancia. Recuerden que la balanza siempre cambia de lugar, y hoy somos notros, Dios los libre, mañana pudieran ser ustedes.
Es importante recordarles la frase del Maestro Jesús cuando resume toda la acción cristiana en estas palabras:” Trata a los demás como quieras que te traten a ti y no hagas a otros lo que no quieras que te hagan a ti”.
Venezuela, ¡eres grande! La tormenta pasará el sol, volverá a brillar.
Redacción CC-EC-28-01-2021




