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domingo, septiembre 20, 2026

Las Mascotas: otras víctimas de la crisis económica que azota al país

“Este gobierno ha hecho las cosas muy mal. Yo no me como el cuento de la supuesta “guerra económica” porque veo que ellos cada vez tienen más fuerza, Detrás de esa entelequia del socialismo del siglo XXI  nos ha llevado a todos a la ruina y a la pobreza, especialmente a nosotros-la clase media profesional-explica – la psicóloga Rosa Marcano-Yo vivo sola desde hace mucho tiempo, y la única compañía que tenía era mi perro, era hermoso, de un raza grande, de esas que necesitan muchos cuidados .Era mi verdadero amigo, nadie como él para ofrecerme un cariño sincero, lleno de amor incondicional. Yo hacía lo imposible para que no le faltar su alimento, pero en la medida que aumentaba de precio, tenía que ir escogiendo entre productos de menor calidad.A él no le gustaba mucho, a regañadientes se lo comía, pero yo veía que se iba poniendo flaco y su apetito disminuía.Míquerido, Zeus,  pese a mis esfuerzos, se enfermó y murió, dejando un vacío inmenso en mi corazón y en mi hogar, ningún otro animal, podrá reemplazarlo, no solamente porque él era especial, sino porque aunque quisiera otra mascota, no podría, con mis ingresos, mantenerlo en buenas condiciones. Es decir, en Venezuela tenemos que decirle un ¡adiós! definitivo a nuestros animalitos. ¡Qué pena!, termina diciendo con mucha tristeza la joven profesional.

La lamentable experiencia de Rosa Marcano, se repita en cada hogar que solía tener animales de compañía. Es imposible mantenerlos. Un sueldo mínimo no alcanza para comprar comida procesada y, si hasta en las casa faltan alimentos, y muchos venezolanos estamos comiendo una o dos veces al día ¡qué dejaremos para nuestras mascotas!

Esta es una de las razones, por la que cada día vemos en la calle animalitos abandonados a su suerte. Incluso se les nota que no son callejeros, y por eso sufren más cuando sus dueños los dejan a su suerte. Esta es una acción criminal. Repudiable desde todo punto de vista. Es una tracción a la fidelidad y al afecto que recibimos de ellos.

Carlos Osuna, ingeniero forestal, buen samaritano, tenía por costumbre recoger a cuanto animalito encontrar en  malas condiciones. “Llegué a tener 10 perritos y 6 gatos viviendo conmigo. Claro-explica-eso fue antes de esta debacle, de esta pesadilla que estamos sufriendo.Ahora, con todo el dolor de mi alma, paso de largo, no por insensibilidad, me sigue lastimando, pero no tengo cómo mantenerlos. Estoy ante el dilema, las mascotas o mi familia.Cuando oigo al Presidente de la República en sus largas y estériles cadenas hablando de progreso, de paz, de soluciones, me pregunto ¿Será que  él tiene ceguera y sordera selectiva? porque nadie, en su sano juicio, puede dejar de observar el empobrecimiento masivo de la población y las vicisitudes que nos aqueja, tantas que ¡ni las mascotas se salvan!

“Los gatos son más independientes, ellos cazan por allí y se autoalimentan-aclara  Consuelo Sulbarán, ama de casa y enfermera retirada-pero los perros dependen de uno para su alimentación. Yo sufro cuando veo que no puedo comprarle a mis mascotas el alimento concentrado que antes, no les faltaba.Pero, eso sí le digo,-¡echarlos a la calle!, jamás, eso es una acción inhumana, prefiero darles de lo que yo estoy comiendo, aunque no sea lo mejor. Si es arepa, pues les doy, si es pasta, la comparto con ellos, incluso hasta verduras se han acostumbrado a comer. Los expertos, me criticarán, y dirán, que si les hace falta taurina, carnitina,o proteínas, o qué se yo, no sé, pero prefiero mal comer junto a ellos que sin ellos.

Con estas opiniones, recogidas por aquí y por allá nos damos perfecta cuenta que, a los múltiples problemas que enfrentamos como ciudadanos en esta país, se le suma la problemática de nuestras mascotas que están siendo mal alimentadas, mal cuidadas  porque ¿cuánto cuesta en estos momentos un tratamiento para cualquier enfermedad de nuestros animalitos?. Perritos y gatos  botado s a la calle, sin ninguna consideración y con las consecuencias nefastas, que esta acción, puede traer para la sanidad ambiental. No es raro observar las manadas de perros callejeros hurgando en la basura, buscando algo para comer. Un lamentable panorama de miseria que parece no tener solución, al menos al corto plazo.

Desde Comunicación Continua, destacamos y apreciamos la labor, denodada y altruista de esas asociaciones sin fines de lucro, que se dedican a proteger a los animales. Ellos, con esfuerzo, dedicación y valentía, sin recursos, prestan un servicio público, a veces, no valorado, recogiendo animalitos callejeros, cuidándolos e intentando, aunque no todas las veces lo logren, darlos en adopción.

Es lacerante el dolor que se siente al perder una mascota que nos ha dado su amor y lealtad, pero también es terriblemente doloroso verlos padecer de hambre y necesidades ante la mirada indolente y absolutamente irracional de quienes nos gobiernan que no han logrado en casi 20 años sacar a Venezuela de esta crisis profunda y estructural. Las excusas sobran y achacarle los problemas a otros, es más fácil que asumir con valentía las propias responsabilidades, y más aún, rectifica.

AE-CC

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