(Lucas 2, 1-14)
Este es un hecho consignado: solo María pudo referirlo, no directamente a Lucas, pero sí indirectamente o a través del grupo de mujeres que servían a Jesús con sus bienes, o, a través de Juan evangelista.
Este hecho es una confidencia de vida, luz, verdad, camino.
No es una noticia que anda de boca en boca como si nada, o un suceso de los que nadie sabe nada.
Es un recuerdo íntima y estrictamente maternal, típicamente femenino, tan lleno de dignidad, humildad, paz, que, a 2029 o 2032 años de su suceso, defendemos con fortaleza la alentadora y perdurable salutación: Feliz navidad.
Esta expresión lleva a ese versículo lucano, “le llegó a María el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primogénito”. Tal palabra en nuestra mente, corazón, proferida por nuestros labios, también orienta la expansión de esta otra frase, “que le cante al Señor toda la tierra” (Salmo 95).
Ella fue cobijada silenciosamente por María, la cual vivía permanentemente la Presencia de Dios.
Entonces, sin menosprecio de los tiempos pasados, sin perder el sagrado sentido de la frase en una diversión pasajera, hemos de darnos cuenta que al manifestarla lo que menos ha de faltar en nosotros es su epifanía cierta que ni extorsiona, ni pierde actualidad, ni inmoviliza la alegría, al contrario, consolida con su veracidad la esperanza de hombres y mujeres de nuestro tiempo; en consecuencia, de forma completa repasamos:
“Mientras estaban allí, le llegó a María el tiempo de dar a luz y tuvo a su hijo primogénito; lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre”.
Esto nos impele a proclamar las estupendas noticias del Niño Dios, y en ellas este pequeño, como a José y María, nos transmite consuelo y fortaleza.
Consuelo y fortaleza, para los momentos de desorientación, de igual manera para los momentos de tomar decisiones importantes.
En fin, la expansión sagrada de tal versículo también nos hace apreciable cuánta vida encierra estas breves palabras:
“La gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todos los hombres” (2ª lectura).
25-12-25
Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.
horaraf1976@gmail.com



