El artículo del jueves 08/10/2026 se tituló “Lectura y paciencia”; el de este jueves, “Lectura y trabajo”. La lectura contribuye a la expansión creadora del trabajo. En ella, el lector atento encuentra múltiples fuentes para una explicación oportuna y concerniente de la parte del mundo ocupada y transformada, por el momento, racional y razonablemente por él. Por eso, en esa simbiosis “lectura y trabajo”, también fraguamos el presente con esperanza.
Actualmente, y con más ahínco, el trabajo lo hacemos con ella; sin ella acudiríamos a una inmovilización técnica y práctica del dominio de cualquier oficio. Dominar un oficio requiere no privarnos de la riqueza de los libros y, al mismo tiempo, saber utilizarla. Los textos deben ser minuciosamente estudiados y minuciosamente discutidos; sin ello podemos estar frente a un olvido cómodo y ajustar técnicas de destrezas manuales exageradamente irreales y vacías.
Ningún mecanismo sofisticado ha de ordenarle por sí mismo al hombre la satisfacción generada en la realización de un trabajo. Esto es, la lectura aviva las iniciativas individuales con las cuales a la vez avivamos las capacidades de transformar razonablemente los recursos, no en un frágil producto cotidiano, sino en algo asequible y suficientemente provechoso para el otro.
El hombre no es un ser que egoísta o ilusoriamente lo logra todo, porque cuando esos rasgos se hacen presentes en su trabajo, entonces podríamos admitir que las cosas están andando peor. Por supuesto, las cosas son más difíciles, y justamente por eso no renunciamos a labrarlas (por ejemplo, una obra escrita o un emprendimiento comunitario), ya que nos exigimos con tanta insistencia no para estrechar vínculos imperecederos con ellas, sino para romperlos. Pues mucho dista el trabajo de una abeja del de un arquitecto y, sin embargo, este ha reproducido de aquella la estructura hexagonal de los panales (a través de la biomímesis o diseño biomimético) y la eficiencia bioclimática de ventilación de sus colmenas: por ejemplo, el Centro Acuático Nacional de Pekín («Cubo de Agua»), el Pabellón de Investigación ICD/ITKE (Universidad de Stuttgart) o el edificio The Hive (La Colmena).
De hecho, cuando afirmo “lectura y trabajo”, recalco que la importancia del trabajo de otros —en este caso, del de las abejas— la hemos aprehendido y aprendido precisamente repasando los textos y, en consecuencia, no soslayemos ni digamos: «hablaremos de eso más tarde». Con lectura y trabajo hemos evitado el riesgo de apostar sobre el vacío; hemos estado yendo entre tanteos y logros, desde hace mucho tiempo, hacia donde estamos hoy.
Abreviaturas:
CICD: Institute for Computational Design and Construction (Instituto de Diseño y Construcción Computacional).
ITKE: Institut für Trakkonstruktionen und konstruktives Entwerfen (Institute of Building Structures and Structural Design/Instituto de Estructuras de Edificios y Diseño Estructural).
15-10-26
Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.
horaraf1976@gmail.com


