Aseguró el presidente de la Cámara de Comercio de Mérida
*** , con el fin de satisfacer las exigencias de los organismos competentes y evitar la situación traumática que pueda generarse como consecuencia de las inspecciones que en la actualidad se están ejecutando.
Marcos Delgado, presidente de la Cacoime, explicó que en la conformación de un precio se deben tomar en consideración todas las variables existentes, entre las que se deben contemplar la estructura de costos de funcionamiento y mantenimiento de la empresa, lo que incluye el pago de personal y sus prestaciones -agravados por la nueva Ley Orgánica del Trabajo-, pago de servicios públicos, alquileres, limpieza; así como el suministro de la mercancía y su financiamiento, los altos índices de inflación, el pago de los impuestos municipales y nacionales, las obligaciones para-fiscales como ISRL, INCES, IVSS, IVA, entre otros.
“Igualmente, se deben tomar en cuenta los impuestos locales de patente de industria y comercio, derecho de frente, los gastos de publicidad y propaganda, los pagos cuantiosos de resguardo y protección producto ante la inseguridad en que vivimos, las pérdidas excesivas ocasionadas por la mala prestación del servicio de electricidad, aseo urbano, entre muchos otros factores importantes a considerar”, agregó Delgado.
El presidente de la Cacoime espera que de producirse esa, desde ya cuestionada, Ley de Precios Justos y Ganancia, sus relatores tomen en consideración todos los elementos anteriormente mencionados y comprendan el alto porcentaje de incidencia que estos tienen en la fijación de un precio, para que se aboquen a mesurarlos y así poder estimar esos costos y por ende, el precio de la mercancía.
Delgado explicó que hasta octubre 2013, se calcula que los contribuyentes han aportado para los gastos de funcionamiento de la Nación más de 205 millardos de bolívares y que si no se actúa diligentemente, estas rebajas en los márgenes de ganancias que va a disfrutar el colectivo en el presente, van a incidir directamente en el presupuesto de la Nación, pues el pago del Impuesto Sobre La Renta es directamente proporcional a las ganancias obtenidas en el año fiscal.
Marcos Delgado expresó: “Con mucho respeto, en la Cámara de Comercio nos permitimos recomendar la eliminación de la tendencia del Estado empresario interventor, para que pueda dedicarse por completo a cumplir con su contenido fundamental, un Estado contralor que pueda garantizar la vigencia del Estado de Derecho y la seguridad ciudadana, con la prestación de unos servicios públicos eficientes que redunden en el aumento del nivel de vida apropiado para los ciudadanos, y a la vez, estimulen y abaraten la actividad económica. A nosotros, el sector privado, se nos debe dejar la iniciativa, la responsabilidad de la producción y lo que esto conlleva: generación de bienes y servicios, empleo y bienestar”, acotó para finalizar. (Prensa Cacoime/CON: 11.268)


