Lo provisional es carente de eficacia

Escribir es más que una elucubración aislada y alejada de cuanto acontece fidedignamente en las sociedades. Al pensador y escritor los genuinos sucesos sociales y políticos le solicitan cierto entendimiento. A menudo ha de escuchar este imperativo: ¡dejad la mediocridad y tomad en serio la profundidad!

Sus grandes críticas, además de acarrear el interés de algunos del público, otros las compendian demasiado, y demasiado pronto. Esto que parece justo en la teoría no lo es en la práctica. En este sentido, la voz “compendian demasiado, y demasiado pronto” es partidaria de una amputación anticipada signada por este lema: la eliminación de lo “importante” de las críticas es un deber. Entonces, estudiarlas implica el no poder realizarlas fuera de dicho marco.

Sin embargo, no olvidemos que lo provisional es carente de eficacia; además, constituye la prueba de una inseguridad al momento de repasar lo escrito por algún autor. Si, por ejemplo, digo: o el pueblo se conforme con el dominador en una sola masa, o, desemboca en servidumbre, puede arrojar una lectura de condescendencia con algún régimen o subversiva respecto al mismo. No obstante, lo leería con más equilibrio de esta forma: «la violación del derecho en un punto de la tierra se hace sentir en todos» (Kant, I., 2024, 21). La idea a dejar esclarecida es: en una crítica u otra, un experto, en una u otra lectura, ha de evitar al máximo en convertir la crítica en un examen con mediocres, y, hasta crueles procedimientos.

En relación a una “crítica” hay rivalidades y luchas, pero también solidaridades; y estos tres aspectos, distintos entre sí, impiden al intérprete de aquella, abandonarla irresponsablemente en la incertidumbre. El lector, —y un lector inevitablemente al ritmo de la lección interpreta—, actúa entre lo convergente y lo antagónico, con el objeto de elaborar una conclusión por encima de la voluntad de los encaprichados: la de quienes pretenden un único sistema de comprensión de los sucesos sociales o políticos impresa en los libros, el periódico o las redes sociales.

Bibliografía:

Kant, I., La paz perpetua, ed. Joaquín Abellán, Alianza, Madrid, 2024.

Bramón, Diócesis de San Cristóbal, 22-12-24

Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.

horaraf1976@gmail.com

22-12-2024