Por: Angélica Villamizar…
Los altos precios de los alimentos además de la pérdida del poder de compra de los venezolanos son un detonante para que aumente el hambre en el país, porque el costo de la canasta básica de alimentos para una familia de 5 personas es de aproximadamente USD $526, según el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas), mientras que el salario mínimo es de USD $31,86 dólares al mes (entre sueldos y bonos transferidos por el gobierno nacional).
Al 93,3% de los hogares venezolanos se les hace muy difícil acceder a una buena alimentación por falta de presupuesto. Básicamente las familias venezolanas comen pero no mantienen una alimentación saludable que proporcione los nutrientes que se necesitan para mantener el buen funcionamiento del organismo, tener buena salud y prevenir enfermedades.
En 2022 el 78,9% de los hogares consultados por la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI), sufre inseguridad alimentaria, los niños menores de 5 años, y las personas de la tercera edad, son los más vulnerables.
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Venezuela se encuentra entre los 45 países con problemas de hambruna, acompañando a Haití y Ucrania y una lista de países africanos y asiáticos.
Los trabajadores del sector público tienen salarios de miseria, y viven por debajo del umbral de la pobreza, muchos de ellos tuvieron que buscar otras fuentes de ingreso para poder sobrevivir y de alguna cubrir las necesidades alimentarias de su familia.
En Mérida, por su parte, la escasez de combustible que ya se está padeciendo en varios estados del país, ha afectado también el acceso y el precio de los alimentos, especialmente los del sector agrícola, ya que los agricultores en muchas ocasiones no han podido trasladarlos para la ciudad, lo que ha ocasionado que gran cantidad de alimentos se dañen.
Pero no solo son los altos precios los que detonaron el hambre en el país, hay otros causantes, unos más perversos que otros, entre ellos la Gran Corrupción, una inflación galopante que según el Banco Mundial Venezuela es el tercer país del mundo con la inflación del precio de los alimentos más alta del mundo, la devaluación de la moneda local, aplicación de políticas alimentarios ineficientes y todo lo que implica que el país esté inmerso durante varios años en una profunda crisis económica, social y política.
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20-07-2023 (99)



