El Dr. Rafael Escalona presidente de la Plataforma Taurina Nacional, manifiesta que los taurinos venezolanos están en alerta ante una nueva arremetida de la Defensoría del Pueblo Nacional.
En tal sentido manifestó que: la Defensoría del Pueblo, en la persona de su representante principal Gabriela Ramírez, conocida por su desprecio por el mundo del toro y todo el mundo taurino venezolano, ha encargado a sus asesores jurídicos que redacten un proyecto de ordenanza que contiene la prohibición expresa, no solo, que se prohíba terminantemente el acceso de niños niñas y adolescentes a los espectáculos taurinos, sean estos realizados por entes públicos (alcaldías) o privados; sino que se eliminan tajantemente la realización de corridas de toros y cualquier otro espectáculo taurino que se le relacione en el territorio de la República Bolivariana de Venezuela.”
Así mismo dijo: “qué persiguen, o qué quieren hacer con esto, o, cómo hacen para que ello se cumpla? pues como el poder público municipal es un ente autónomo, es un poder del estado venezolano, y su funcionamiento está regulado en la ley del poder público municipal que establece taxativamente que las ordenanzas (que son la leyes municipales), solo son elaboradas y aprobadas por los concejos municipales de los municipios, y la Defensoría del Pueblo, a pesar que es otro de los entes del poder público nacional, no puede elaborar esas ordenanzas, la Defensoría del Pueblo, en aras de alcanzar eliminar la fiesta de los toros en Venezuela, está enviando a cada uno de los 333 concejos municipales de la República Bolivariana de Venezuela, una comunicación, con la finalidad de exhortar, ya que la Defensoría del Pueblo no manda a los concejos municipales-, los conminan a que aprueben el proyecto de ordenanza que elaboraron ellos -los de la Defensoría del Pueblo Nacional-, y así salirse la Defensoría del Pueblo Nacional del problema que enfrenta con los taurinos venezolanos”.
Tal es la persecución y el hostigamiento contra los taurinos venezolanos, -aduce el informante-, que ya están ejecutando tan macabro plan, al extremo que ya enviaron a los concejos municipales, de San Cristóbal en el estado Táchira; Girardot en el estado Aragua y Valencia estado Carabobo a los fines que aprueben dicho proyecto de ordenanza que nos elimina como taurinos y cercena el derecho de los niños, niñas y adolescentes a ver toros, violando disposiciones expresas de carácter constitucional.
Esa situación nos plantea dos escenarios: Un escenario político y uno jurídico.
El primer escenario: (el jurídico)
Que los taurinos tengamos que -de darse el caso que un concejo municipal apruebe esa ordenanza- recurrir a demandar la nulidad de esa ordenanza ante la sala constitucional del tribunal supremo de justicia, por violatoria de los derechos y garantías constitucionales que nos asisten a quienes nos gusta la fiesta de los toros; aunado a la violación de derechos y garantías constitucionales de los niños, niñas y adolescentes de que sus padres regulen su desarrollo físico y emocional a una distracción sana. (Entre muchísimas otras cosas que podemos alegar jurídicamente)
El segundo escenario: (el político)
En Venezuela vamos a vivir un proceso electoral para el venidero 8 de diciembre, y muy probablemente el panorama político municipal puede cambiar. Es decir que la mayoría de las 333 alcaldías y concejos municipales de Venezuela pase a manos democráticas, que no acojan ese exhorto de la Defensoría del Pueblo, como un precepto de lealtad, obediencia e insubordinación; que se ha hecho una rutina entre los diferentes poderes del estado venezolano en la actualidad.
Es decir, es potestativo -por la autonomía de carácter constitucional-, de un concejo municipal si acepta o no el exhorto de la Defensoría del Pueblo. Eso obligaría a la Defensoría a continuar en la pelea con nosotros y no salirse del problema visceral que tiene con los taurinos venezolanos.
Los merideños siempre hemos sido unos luchadores por la fiesta de los toros. –dijo-, en ese sentido vamos a tomar la iniciativa de convocar a una gran reunión taurina nacional aquí en la ciudad de Mérida de manera inmediata para darle un tratamiento desde el punto de vista jurídico a tan lamentable situación.
Aunado a que debemos tratar la diferente problemática que aqueja a la fiesta de los toros, de la cual somos nosotros mismos -los taurinos-, los únicos y soberanos responsables.
Plataforma Taurina Nacional


