Ante las recientes declaraciones del director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una conferencia de prensa en línea. “No hay solución y quizás nunca la haya contra la pandemia de COVID-19, a pesar de la carrera en curso para obtener una vacuna…”: El mundo se paralizó. Asimismo el director de Emergencias Sanitarias de la OMS, el irlandés Mike Ryan, coincidió con esta afirmación y dijo: “Este virus es mucho más mortal, y eso nos indica que hay que evitar contagiarse, eso es lo principal”. Desafortunadamente, las palabras de ambos especialistas nos ponen en una nueva encrucijada, ¿qué deben hacer los ciudadanos para protegerse del letal virus? Lo más sensato, y lo que ha probado ser eficaz ante la pandemia son las medidas de prevención que cada individuo y su grupo pongan en práctica responsablemente.
El caso venezolano
En los últimos días Venezuela muestra cifras de contagios y de fallecimientos cada vez más altos. Lamentablemente el personal de salud, está en altísimo riesgo, porque ellos, por su especial misión de salvar vidas, no pueden mantener el distanciamiento social recomendado y además, en muchos casos, carecen de la indumentaria requerida que les brinde la protección necesaria.
Para el 29 julio, y ya estamos en agosto, según una información del periódico venezolano de la región central El Clarín Web, la Organización, Médicos Unidos por Venezuela, reportó 33 trabajadores de la salud fallecidos por diagnóstico de covid-19, entre ellos 28 médicos. “Huníades Urbina, presidente de la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, explicó que el retraso en las cifras se deriva de la tardanza en la entrega de pruebas, porque «en muchos casos se reporta el deceso, pero luego es que se recibe el resultado del examen PCR, para determinar la causa de muerte».” «La mayoría son médicos que están activos en hospitales, porque hay algunos que están en sus casas, se enferman, con alguna condición, además de la edad y fallecen, pero la mayoría están en primera línea atendiendo pacientes», acotó. Además, Urbina insistió en que los trabajadores de la salud no cuentan con los insumos y equipos necesarios, para hacerle frente al virus”..( https://elclarinweb.com/)
Las lamentables noticias que leemos y escuchamos sobre lo que está pasando con nuestro personal de salud, debería hacer que nosotros, los ciudadanos de a pie, tomáramos conciencia de una vez por todas, ante el peligro que representan los contagios masivos con coronavirus, pero no. Al igual que en otros países del mundo en que la conducta de los habitantes es irresponsable, también los venezolanos estamos demostrando poca capacidad para comprender los riesgos y asumiendo la pandemia a la ligera, con un relajo manifiesto, en cuanto a las medidas de prevención. Nos exponemos innecesariamente con comportamientos casi suicidas, como andar sin mascarilla, no guardar el distanciamiento social, seguir de fiesta en fiesta por las noches los fines de semana, en fin: la población inconsciente jugando a la ruleta rusa con la Covid-19. Algunos personas en negación “esto es mentira”, la pretensión de ser invulnerables” “A mí no me pasa nada”, otros con una falta total de criterio “voy a ir a esa bonche, no quiero encerrarme”. Además de una falta total y completa de sentido común para sopesar lo que está bien y lo que está mal en cuanto al comportamiento frente a la pandemia.
Debemos tener presente que entre menos personas contagiadas, habrá menos enfermos, abarrotando los hospitales y por supuesto menos fallecido qué lamentar.
Caos y pandemia.
El caos que estamos viviendo en el país, entre otras razones, por la falta de servicios públicos tan vitales como el agua, la electricidad, el gas, las comunicaciones, el alto costo de alimentos y medicinas, entre muchos otros problemas que nos acosan diariamente, dibujan un panorama aterrador ante la pandemia del coronavirus para Venezuela. Es por eso, que cada venezolano debe y tiene que poner de su parte para evitar contagiarse. Es una cuestión de responsabilidad social, es un reto de solidaridad, sindéresis, compromiso con nosotros mismo y con nuestros connacionales.
Es tan simple como decir: Si yo me cuido y me protejo no voy a contagiarme y por lo tanto tampoco me convertiré en un foco de contaminación para los demás. Sabemos que el coronavirus es virulento, que se esconde mucho tiempo en el sujeto quien, incluso anda tranquilo por la calle, sin presentar síntomas, pero el virus ya está en el organismo esperando cumplir su ciclo evolutivo: propagarse. Sabemos que, además de un problema médico, la pandemia del coronavirus es un problema de comportamiento social. Contener y mitigar la transmisión del virus supone responsabilidad de su parte. Use su sentido común, no se exponga innecesariamente. Cuídese hay formas de prevenir ampliamente difundías y probadas.
Redacción C.C.


