El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvo este lunes una llamada telefónica con su homólogo estadounidense Donald Trump, en la que le pidió limitar el alcance de la Junta de Paz propuesta por Washington al conflicto en Gaza e incluir un “asiento” para Palestina.

Según un comunicado oficial brasileño, Lula -quien aún no ha aceptado la invitación para integrar el organismo- propuso reformular esta iniciativa concebida por Trump para resolver conflictos globales, cuyo objetivo inicial era contribuir a la recuperación de Palestina tras la guerra con Israel.

En la misma conversación, el mandatario brasileño reiteró la “importancia” de impulsar una reforma “amplia” de la ONU que incluya el aumento del número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

La postura de Lula se conoce después de que el viernes criticara abiertamente la idea de la Junta de Paz y acusara a Trump de intentar crear una “nueva ONU” con él mismo como “dueño”.

Hasta el momento, una veintena de países -algunos de ellos aliados cercanos de Trump- han expresado apoyo a la iniciativa. Sin embargo, las grandes potencias y la mayoría de las naciones europeas se muestran reticentes, al considerar que debilita el sistema multilateral de Naciones Unidas.

Venezuela, punto de fricción

Uno de los temas de mayor tensión abordados fue Venezuela. Lula subrayó la necesidad de “preservar la paz y la estabilidad” en la región y trabajar por el bienestar del pueblo venezolano», semanas después de que un comando militar estadounidense capturara a Nicolás Maduro, acción que el brasileño calificó en su momento de “línea inaceptable”.

Acercamiento entre Lula y Trump

La conversación, que se extendió por unos 50 minutos, también abordó una propuesta brasileña para reforzar la cooperación bilateral contra el crimen organizado, mediante el intercambio de información financiera y el congelamiento de activos de facciones criminales.

De concretarse, será la primera visita de Lula a Washington bajo la presidencia de Trump, luego de un 2023 marcado por tensiones comerciales y políticas. En ese período, el gobierno estadounidense impuso aranceles elevados a importaciones brasileñas y sancionó a un juez de la Corte Suprema local en un intento -sin éxito- de frenar el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro.

 
26-1-2026