Macoya asistencial

Por: Ramsés Uribe…

Sigue la época contemporánea de las vacas flacas en Venezuela y no es por el hambre que ya es una realidad y se asoma cobrando víctimas inocentes, especialmente a niños que necesitan obligatoriamente una dieta balanceada y abundante para completar su desarrollo, sino por el megagravísimo y peliagudo asunto de la CRISIS del SECTOR SALUD en todo el país nacional. Frente a este tema, el gobierno aplica la política del avestruz desentendido. El realismo mágico latinoamericano se ha quedado corto, bobito, ingenuo, frente al carrusel de eventos surrealistas que ocurren en nuestro país, como ya lo he mencionado antes, y aunque la mayoría de la gente no se sorprende, todavía quedamos algunos (como los últimos mohicanos criollos) que por convicción democrática o filosófica nos sorprendemos no como los antiguos filósofos presocráticos ante la maravilla del cosmos, sino que estamos impávidos y sumamente indignados por las agresiones físicas; brutales que fueron objeto un nutrido grupo de médicos, periodistas y activistas políticos el pasado 5 de mayo de este año en el HULA, por la acción pendenciera, reiterada e irresponsable, de sectores radicales de la política zurda y para colmo, también participaron como agresores algunos trabajadores hospitalarios.

El siguiente lunes 9 de mayo 2016, en el Consejo Universitario, acudió una representación de médicos valientes que denunciaron las pésimas irregularidades del sector salud en la región andina y en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de los Andes, (IAHULA). Sorprendentemente asistieron altos funcionarios públicos directivos del ente rector en materia de salud, que defendieron a capa y espada la indefendible desastrosa situación asistencial del estado Mérida.

El diagnóstico regional del sector estuvo a cargo de importantes representantes de la sanidad emeritense, como el Dr. Alexis Torres, presidente del Colegio de Médicos merideño, el Dr. José Vicente Moreno representante de los médicos residentes del Hula, Dra. Adriana Gamboa, anestesiólogo Hula, Dr. Carlos Sandoval, traumatólogo, Dr. Enrique Machado, eminente urólogo, es por demás, una auténtica pesadilla diurna, como para ponerse a llorar a moco tendido: presencia de mortalidad neonatal, trasplantes paralizados, psiquiatría comunitaria desaparecida, no hay cateterismo, ya no se hacen resonancias magnéticas, 180 pacientes esperando por cirugía general, agresiones físicas a 30 médicos el 5 de mayo, fallas de equipos médicos reparados anteriormente, atracos a los médicos, múltiples mesas de trabajo que no han arrojado resultados efectivos, hay venta de comida (jamón y queso) en pasillo del hospital, venta de algunos insumos públicos (que son gratuitos) fuera del hula, mala situación no es exclusiva de este hospital sino de otros de la región, entre otras irregularidades. En resumen hay mala gerencia asistencial local, porque el gobierno nacional y regional ha enviado ingentes recursos económicos.

Si esto no basta y sobra, la Asamblea Nacional ( AN ) ya anunció la crisis humanitaria de salud el pasado 23 de enero de 2016, debido a la escasez de medicamentos, la falta de insumos y el deterioro de la infraestructura sanitaria, calamidades que han denunciado los gremios desde hace más de 1 año y que continúa agravándose, pues el 95% de los 300 hospitales públicos sólo cuenta con 7% de los insumos necesarios para su funcionamiento. A eso se agrega que el gobierno mantiene una deuda de 6 millardos de dólares con la industria farmacéutica, que afecta en reducción drástica de producción e importación de fármacos: sólo quedaban 7 millones de unidades de medicamentos en las droguerías, según la Federación Farmacéutica Venezolana (Diana Sanjines, diario El Nacional, 21-02-2016).

¿SOLUCIÓN?. No hay solución mágica o definitiva para este problema monstruoso y viral que nos afecta a todos sin distinción alguna. Hay que atacarlo en muchos frentes tales como los siguientes: La gran solución estuvo a cargo de la AN al decretar la crisis humanitaria del sector salud y pedir apoyo a la OEA y el gobierno en respuesta tranca el juego al impedir la ayuda internacional. Otra fuente de ayuda es la que brindan desinteresadamente las distintas organizaciones no gubernamentales, fundaciones y asociaciones para paliar este flagelo. También los pacientes y los gremios asistenciales han hecho y continúan haciendo lo propio al protestar y denunciar la crisis de la salud ante los medios de comunicación sin mordaza. También y no menos importante es la oración, el clamor y la fe ante DIOS pues este tema es bien complicado de resolver por nuestros propios medios tan limitados. Por último queda apelar a la MEDICINA NATURAL. Aquella profesada por médicos profesionales, nada de brujos; hechiceros y demás charlatanes de oficio sin beneficio. Los productos naturales (hierbas, vegetales y frutas) son accesibles, saludables, se encuentran durante casi todo el año, fáciles de preparar en comidas y bebidas. El único inconveniente es el alto costo económico de algunos rubros, especialmente vegetales. Sale más barato hacer ejercicio, dormir suficiente, ser optimista y alegre ( a pesar de todo lo malo que sufrimos), comer poco, evitar sal, azúcar, ingerir alimentos naturales, entre otras medidas preventivas que los galenos siempre nos recetan. Recordemos la máxima del médico antiguo Hipócrates: que tu medicina sea tu alimento y viceversa (que la papa sea tu medicina).

Ramsés Uribe, profesor NUVM de la ULA
ramaseum@yahoo.com
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