El presidente Maduro y el gobierno nacional en su actuación continuada de improvisar en materia económica, decide eliminar la circulación del billete de 100 bolívares y declara un periodo de 72 horas para realizar el canje de los mismos en la banca pública, vencido ese termino el Banco Central de Venezuela instrumentará el mecanismo para terminar de recoger los excedentes en circulación por un periodo adicional de 10 días.
La medida supuestamente obedece a una estrategia para acabar con los especuladores ubicados en Cúcuta y otras latitudes del planeta, quienes utilizan el almacenaje del billete para afectar la estabilidad económica y política de la nación. Toda esta fantasía tropical se encuentra enmarcada en una táctica del Departamento del Tesoro Americano, para acabar con el gobierno progresista que encabeza Maduro y su corte.
La desconfianza derivada de las políticas adoptadas por el régimen, respaldadas por la SUDEBAN y el BCV, y la frágil estructura de soporte tecnológico para las transacciones electrónicas, obligaron a los ciudadanos a reservar efectivo fuera del sistema bancario, para poder hacerle frente a eventualidades, que en este desorden generalizado tienen costos de oportunidad extremadamente elevados.
La prioridad para la adquisición de medicinas, alimentos, repuestos e insumos de todo tipo y el acuerdo forzado en efectivo estimulan la acumulación, inexorablemente se acumula en el billete de mayor denominación por una simple lógica financiera.
Las colas presentes el primer día de canje, en las instituciones bancarias para depositar el efectivo confirma la hipótesis: que el efectivo en su gran mayoría existía en manos de las personas fuera del sistema bancario por previsión. Pretender acabar con quienes acumulan para especular por desconfianza en el modelo, eliminando el billete no garantiza que la reserva desaparezca; en consecuencia la acumulación se repetirá con la nueva familia de billetes, haciendo inútil la medida.
Por otro lado la acción desnuda la subordinación total y absoluta del BCV al poder ejecutivo, cuyo directorio, de forma irresponsable renuncia a su autonomía y competencias consagradas en la Constitución. El BCV es una institución, constituida para ejercer la autoridad monetaria del sistema, por tal razón se encargan de emitir dinero legal y en general de diseñar e instrumentar la política monetaria de la nación, regular el nivel de crédito de la economía; en consecuencia debe adoptar medidas de política monetaria para procurar una inflación baja y estable para preservar el valor de la moneda.
No deben olvidar el directorio del BCV, su responsabilidad pública por el resultado de las políticas monetarias adoptadas, su fracaso dará lugar a su remoción y la aplicación de sanciones administrativas. Llegará el momento en el cual el directorio del BCV le responda al país por su actuación nefasta en estos años de revolución. En conclusión la medida improvisada terminará de arruinar al pueblo venezolano, afectando los pilares fundamentales del sistema de pago, el cual constituye una pieza básica para la actividad económica y financiera del país, y es la infraestructura a través de la cual se movilizan los activos en la economía Venezolana.
Profesor Germán Rodríguez Bustamante
ULA FACES


