Nuevamente los enemigos de la Universidad de Los Andes han centrado sus acciones en tratar de generar miedo y angustia dentro de la comunidad universitaria, todo ello con la intención de promover la autocensura y la indiferencia frente a los atropellos, las violaciones de la Autonomía Universitaria y, más allá, frente a las injusticias de toda índole que se aprecian en las calles venezolanas diariamente.
Rumores. Sólo eso hasta el momento, sin embargo, son muchos los sucesos recientes que han comenzado por esa vía, primero como medida de amedrentamiento, y que finalmente cuando no logran su objetivo se materializan en supuestas acciones legales pero alejadas de toda legalidad.
Debo resaltar, frente a los acontecimientos recientes, el orgullo que me ha generado como Rector y como Ciudadano, la postura asumida por los universitarios, quienes han actuado con total apego y respeto a las leyes, en un ejercicio pleno de la responsabilidad asumida, lo cual, en estos tiempos de indefensión jurídica es un completo acto de valentía, posturas que además contrastan inmensamente con quienes agreden y atacan a nuestra querida casa de estudios, personas cuyos nombres ya han quedado inexorablemente atados a las páginas tristes y oscuras de la Universidad de Los Andes. Para su desgracia: SERÁN RECORDADOS.
Por mi parte reitero mi compromiso con la Universidad de Los Andes, lo cual no significa más que continuar asumiendo la responsabilidad que hace más de 8 años me fue asignada, ejerciéndola en estricto apego a las leyes, lo cual, en estos tiempos se ha convertido en un acto de rebeldía. Si el ejercicio pleno de mis derechos y responsabilidades constitucionales ha de convertirme en uno más en la lista de venezolanos perseguidos, señalados o encarcelados, asumiré con entereza este nuevo rol en mi destino.
Mario Bonucci Rossini
Rector



