A media semana: Implosión a la vista

El desespero de Nicolás y su banda, con las elecciones municipales, obedece a que luego de que lograron burlar la voluntad del pueblo con las pasadas elecciones regionales, ha producido una especie de emborrachamiento del oficialismo, que ahora ha apurado con las elecciones municipales, para las cuales se vislumbra una abstención de al menos 70% actualmente.

El panorama luce intrincado. Si los partidos políticos de la Unidad no acuden a las elecciones, se perderán todas las alcaldías, incluyendo las que se ganaron en 2013, que fueron las más importantes del país, aunque haya 17 alcaldes entre exiliados y presos, señalados por las protestas de 2014 y de 2017. Si se acude a la elección, sectores radicales de oposición acusan de traidores a quienes participen, además, el enfrentamiento entre los factores políticos como Voluntad Popular, Primero Justicia y Acción Democrática, no permiten que se haga un trabajo en conjunto en las mesas electorales, que es donde se ganan las elecciones.

Hay liderazgos locales interesantes, de arraigo y bien colocados, que sería una pena que se perdieran porque no hay en estos momentos una directriz eficiente que dé respuesta, que permita que los alcaldes mantengan ganados sus municipios con gestiones democráticas. Pero es un asunto en que priva que se gane con mucha fuerza, no como ocurrió con las gobernaciones, que hubo una apuesta de que se ganaría al menos unas 18 y se logró apenas cinco, lo que dejó sin fuerzas a un grupo de gobernadores ante la ANC. Distinto hubiese sido que las demás regiones hubiesen salido a votar y a defender el voto, con unas 15 gobernaciones en manos de la oposición, no se hubiese producido el vil acto, ilegal e inconstitucional que el régimen obligó a cumplir, para luego intentar mover matrices de opinión de que la oposición ha reconocido la legalidad del adefesio ANC, hoy desconocida por todo el mundo.

Se sigue entrampado con el juego ilegal que el régimen de Nicolás ha impuesto. Una directriz correcta es que los partidos políticos tengan garantía de la maquinaria electoral y se venza la abstención, así habría fuerzas para luchar contra los métodos tramposos del CNE y el oficialismo.

En todo caso, el régimen, busca espacios para preservar, se estima en ese lado que el fin está cerca. La crisis marca la pauta, la inviabilidad del régimen es cada vez más clara, la hiperinflación acecha al igual que el impago de deuda. Nicolás confía en las bayonetas, que tuvieron un papel estelar en las recientes protestas, comenzaron a acelerar la entrega de activos a sus aliados, rusos y chinos, con las refinerías en Cardón y Amuay, el hambre, la escasez, la falta de busetas, todo ello, estremece a la opinión pública, a la población, preocupa a los dirigentes.   

@alexvallenilla