Por: Alex Vallenilla…
La implosión a punto de ocurrir en este país, podría darse luego de que se conozcan los resultados de las elecciones a la gobernación. El país está colapsado en al menos 80%, casi todos los sectores paralizados, como bien se ha advertido con suficiente anticipación, la crisis de la gasolina ha llegado y es para quedarse, así como la crisis del transporte público, dos factores fundamentales y neurálgicos para una sociedad moderna.
El colapso de Venezuela, comenzó llevándose por medio a uno de los sectores más pujantes y que aportaba al desarrollo, como fue el sector de la construcción, junto a este caía también el sector salud y seguido el sector de producción alimentaria, luego se vino abajo el sector educativo y universitario. La altísima inflación, mezclada con recesión, junto a la abominable escasez de bienes y servicios, han sido letales en la destrucción de la sociedad venezolana, que suma más de 28 mil muertos al años por violencia, ahora se suma las muertes por mengua sanitaria y la diáspora de dos millones de venezolanos.
Si la crisis del transporte público se consolida y la de la gasolina se vuelve crítica, al punto que sólo habrá gasolina para Caracas y el resto del país tendrá que usar la de los países vecinos a precios dolarizados, el venezolano se habrá hundido en una espiral de desintegración social criminal, letal y muy peligrosa. Todo se derrumba al paso del régimen, que no tiene a estas alturas respuestas para revertir nada de lo que está pasando.
El régimen será derrotado en las elecciones regionales. Allí tienen los factores internacionales sus manos, estarán de observadores, tras la burla de Nicolás y su banda, ante negociadores de primera, como incluso llegó a ser el Papa Francisco, la comunidad internacional, una vez con los resultados en la mano, exigirá más del régimen, en función de su salida del poder, por la vía pacífica, los intereses extranjeros apuestan por una Venezuela no incendiada.
Sin embargo la crisis azota sin contemplación alguna, la población está hastiada, no soporta la espiral de hiperinflación a la que se entró, no obstante, ve como los candidatos de Maduro en las regiones, derrochan recursos en materia publicitaria porque saben que van a perder. El tamaño del miedo que tienen, se mide en la cantidad de vallas, afiches, pendones y publicidad que despliegan en todo el país, se saben derrotados y Nicolás no tiene otra opción que seguir o las sanciones extranjeras serán peores.
Estas elecciones regionales no son para cambiar gobernadores esencialmente, quien caiga en tal superficialidad está errado, de allí la campaña boba de “abstenerse” porque se está molesto con la Unidad Democrática, una postura que gusta y fomenta el régimen, también la labor divisionista de candidatos por fuera de la Unidad, pagados casi todos por el oficialismo y que tercamente insisten, contra todo, que llegarán al final. Venezuela tiene que salir a votar masivamente, el mundo está esperando esos resultados, para dar los próximos pasos en el fin de toda la tragedia que está desintegrando a nuestro país. ¡Vota y defiende el voto!
@alexvallenilla


