Medianálisis: La crisis en Venezuela agravó la violencia contra las mujeres

La violencia basada en género (VBG) en Venezuela no solo persiste, sino que se ha intensificado y adoptado nuevas formas como consecuencia directa de la crisis humanitaria compleja que vive el país desde 2015.

Así lo establece un estudio cualitativo del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) publicado en 2025, que actualiza diagnósticos anteriores y ofrece una radiografía detallada de la situación en once estados del país.

El informe “Necesidades y riesgos de violencia basada en género en el marco de la crisis multifactorial que atraviesa Venezuela” consultó a 234 personas, en su gran mayoría mujeres. El 79,5 % eran sobrevivientes de VBG o pertenecían a grupos en situación de vulnerabilidad: adultas mayores, afrodescendientes, campesinas, mujeres con discapacidad, en movilidad, indígenas y LGBTIQ+.

El estudio confirma que la precariedad económica, la migración y el colapso de servicios básicos han profundizado las desigualdades de género preexistentes. La alimentación continúa siendo la mayor preocupación: aunque mejoró la disponibilidad de alimentos respecto al pico de la crisis (2018-2020), el poder adquisitivo sigue siendo insuficiente. Muchas mujeres reducen sus raciones para alimentar a sus hijos, lo que genera estrés crónico y malnutrición. Los CLAP resultan irregulares y de baja calidad nutricional.

En materia de salud, la escasez de insumos y medicamentos obliga a las familias a comprar en el sector privado, postergando tratamientos y controles, especialmente de salud sexual y reproductiva. Los servicios de agua, electricidad y gas son intermitentes, lo que aumenta la carga de cuidados que recae principalmente sobre las mujeres.

El mercado laboral, marcado por la informalidad y bajos ingresos, fuerza a las venezolanas a enfrentar una “triple jornada”: trabajo remunerado (casi siempre informal), labores domésticas no pagadas y cuidados.

En esta investigación se aplicaron grupos focales, entrevistas semiestructuradas y cuestionarios autoadministrados en Amazonas, Apure, Bolívar, Delta Amacuro, Distrito Capital, Falcón, Lara, Miranda, Sucre, Táchira y Zulia.

En el contexto de crisis que atraviesa a Venezuela, la violencia basada en género se agrava. Las formas más comunes continúan siendo la violencia psicológica, física y sexual dentro de la pareja o el ámbito familiar, con episodios de control, humillaciones, golpes y violaciones maritales. Sin embargo, han surgido o se han intensificado modalidades vinculadas a la crisis: explotación sexual, sexo por supervivencia, trata de personas, violencia digital y un aumento preocupante de femicidios e intentos de femicidio.

Los factores desencadenantes más mencionados son las tensiones económicas, el consumo de alcohol y drogas, los celos y la infidelidad. Los agresores son principalmente parejas o exparejas, aunque también familiares, vecinos, docentes y, en zonas fronterizas o mineras, actores no estatales.

Aunque las mujeres desarrollan estrategias de afrontamiento —desde buscar apoyo en redes comunitarias hasta lograr autonomía económica—, las necesidades de protección siguen siendo urgentes: apoyo psicológico, atención en salud y protección efectiva.

El informe, finalmente, destaca las limitaciones de la respuesta institucional: servicios fragmentados, recursos escasos, burocracia y revictimización. El UNFPA concluye que la crisis ha colocado a las mujeres en mayor vulnerabilidad tanto en el ámbito privado como público, convirtiendo la VBG en uno de los principales obstáculos para cualquier recuperación sostenible de Venezuela.

En este link puedes leer una versión más amplia de este informe: https://www.medianalisis.org/la-crisis-de-multiples-caras-de-venezuela-agravo-violencia-contra-las-mujeres/

26-05-2026