A la vista están, ni que se atrevan a decir que no los hay, solo hay que recorrer el casco y periferia urbana de Mérida, municipio Libertador del estado Mérida, para observar la magnitud de las deformaciones, huecos, que acusa la capa asfáltica o cemento rígido, en calles y avenidas, algunas con mucho tiempo en tales condiciones.

Conductores de vehículos livianos, carga pesada, motorizados, carretilleros, peatones, se las tienen que ingeniar para no caer en los huecos que están a la orden del día, de vieja data, en la vía urbana merideña, que en determinados momentos han generados accidentes viales, con las secuelas que dejan al caer de improvisto en ellos.

Uno de los más emblemáticos, a la vista de todos, desde hace largo tiempo, está ubicado en la intersección de la vía del viaducto “Campo Elías” con el acceso a la avenida ocho de esta urbe andina, en el que se han registrado colisiones y desperfectos mecánicos en vehículos cuyos conductores, al maniobrar la unidad para esquivarlo, caen en el mismo o chocan en el intento, queda en evidencia que lo del bacheo y recuperación de pavimento, no se cumple a cabalidad y a tiempo, como debería ser, en ciertas calles y avenidas de Mérida, ciudad de huecos

(Giovanni Cegarra, GC CNP. 2229) – Foto GC.

29-02-2024