Este domingo 22 de marzo, las carreteras merideñas no solo recibieron bicicletas, sino los sueños de cientos de atletas que convirtieron la Carretera Trasandina en un escenario de superación personal. La sexta edición del Gran Fondo Collado del Cóndor (GFCDC 2026) fue mucho más que un evento deportivo; fue un viaje de resistencia que unió a diversas poblaciones andinas en una sola emoción.
El despertar de un desafío por etapas
La jornada comenzó en la población de Estanques a pocos minutos de que el sol saliera. A
las 6:30 a.m., el grupo de la distancia más larga (123 km) inició su travesía con el objetivo
claro de conquistar la cumbre. Una hora más tarde, a las 7:30 a.m., el entusiasmo se
trasladó a la ciudad de Mérida, donde partió el segundo bloque de ciclistas para continuar
con la energía que avanzaría por todo el páramo, pues a las 8:30 a.m. el grupo de Valle
Hermoso emprendió su ascenso y, finalmente, a las 9:45 a.m., desde Mucuchíes, salió el
último pelotón para completar el recorrido de una ruta para disfrutar.
Este sistema de salidas escalonadas permitió que cada participante viviera una experiencia
de clase mundial, rodeado de un clima perfecto y una logística impecable por parte de la
organización.
Hitos de una jornada inolvidable
El nivel técnico de los participantes quedó en evidencia con un tiempo extraordinario para la distancia de 123 km, siendo el ciclista Yurgen Ramírez quien alcanzó la cima en apenas 4
horas y 55 minutos. Sin embargo, para la organización de Ultrabikex, el éxito no se midió
sólo en el cronómetro, sino en la historia del último ciclista que cruzó la meta cerca de las
5:30 p.m., cerrando oficialmente una jornada de fe y perseverancia.
En reconocimiento a este esfuerzo, la Gobernación del Estado Mérida otorgó un valioso
aporte metálico a los primeros lugares de este desafío. En la categoría masculina,
destacaron Yurgen Ramírez, Rubén Flores y Víctor Montilva. En la femenina, las
protagonistas fueron Ornella Petruzella, Marlene Goncalves, y un emotivo empate entre Kati Lindo y Mafer Echeverri.
Seguridad y resiliencia en la vía
La fluidez de la ruta fue uno de los puntos más aplaudidos. Jenny Castro, del comité
organizador, resaltó la labor previa al evento: “El cierre total de la vía fue vital; nos permitió proteger la vida de cada atleta y mantener un control absoluto del tráfico, transformando la carretera en un espacio seguro y ameno gracias también al despliegue de más de 500
efectivos a través del dispositivo de seguridad coordinado por el General Antonio Rodriguez
de la Policia de Merida a quien hacemos llegar nuestro agradecimiento extensible a cada
funcionario. Como es sabido tras los daños causados por la vaguada del año pasado, varios
tramos estaban comprometidos, pero fueron habilitados diligentemente por la Gobernación del Estado para que todos los participantes y sus acompañantes contaran con las mejores condiciones posibles.”
El triunfo del espíritu humano en la cima de los Andes
Desde la destacada participación de Amanda Dudamel como embajadora de Bancamiga,
pasando por la inspiradora presencia de atletas con discapacidad que desafiaron cada
kilómetro, hasta llegar al aliento incansable de las comunidades locales, el GFCDC 2026
reafirmó su propósito.
Camilo González, CEO de Ultrabikex, manifestó su profunda gratitud por la confianza
inquebrantable que los participantes depositaron una vez más en la organización del
evento. ‘Este éxito no es solo de Ultrabikex, sino del esfuerzo conjunto entre la voluntad
institucional y el respaldo decidido de la empresa privada. Agradecemos el apoyo
incondicional de nuestros aliados, quienes creyeron en este proyecto como una vitrina de
excelencia para Venezuela; gracias a esa suma de fuerzas, nos sentimos profundamente
orgullosos de seguir impulsando experiencias que transforman vidas y enaltecen nuestro
deporte. Estamos conmovidos por la confianza de los ciclistas. Ver a las familias y a los
pueblos animando en cada kilómetro nos recuerda el slogan de este evento: la vida es un
viaje y hoy, todos disfrutamos la ruta’.
Detrás de cada kilómetro de la ruta y de cada punto de hidratación, existe el motor
incansable que hace este sueño realidad: el equipo de Ultrabikex. Este grupo de hombres y
mujeres no solo aportó su profesionalismo, sino que entregó su corazón en cada detalle
logístico, demostrando un compromiso y una dedicación que sobrepasan cualquier
expectativa. Su labor silenciosa, desde el montaje en la madrugada hasta el último aliento
en la meta, es el pilar que permite a los atletas confiar y disfrutar. A ellos, que trabajan con
la misma pasión con la que un ciclista pedalea hacia la cumbre, les agradecemos este éxito; porque en Ultrabikex, más que un equipo, somos una familia convencida de que el mejor evento es aquel que se construye con entrega absoluta.
Con el corazón lleno de montaña, el Gran Fondo Collado del Cóndor se despide hasta su
próxima edición, reafirmando a Mérida como el ícono del ciclismo de altura, mientras los
ecos de las barras ya comienzan a convocar los sueños para el próximo año.
Nota de prensa GFCDC 2026)




