En esta ciudad, capital del Municipio Libertador del Estado Mérida, ya resulta imposible andar por calles y avenidas, porque el peatón está expuesto a perder su vida o quedar inútil, producto de un arrollamiento o mal golpe, que le pueda propinar, un motorizado o un conductor (la mayoría jóvenes) que conducen en veloz carrera, como si estuvieran transitando por un autopista, irrespetando a su libre albedrío, las elementales normas de transitabilidad urbana.
Mérida es toda una guillotina vial. En cualquier instante, un infortunado peatón o conductor, es víctima de un arrollamiento u choque fortuito, cuyos protagonistas son conductores irresponsables e insisto, algunos jóvenes, que toman las calles y avenidas de la ciudad, como pista de carreras y lo peor del caso, es que violan las disposiciones de tránsito, ante la mirada indiferente de los que llaman Policía Vial, quienes están más pendientes de sus celulares que de las funciones de vigilancia y prevención de la transitabilidad peatonal vehicular.
Aparte ello, Mérida es un verdadero estacionamiento público. Cualquiera estaciona su vehículo sobre las aceras, donde le place, imposibilitando el paso peatonal vehicular, no les reclame ud. porque sale insultado y hasta golpeado, sí se descuida.
Así está nuestra ciudad, sumida en una anarquía total, cundida de basura, toda una guillotina vial, sucumbiendo en una anarquía total, en perjuicio de sus habitantes, queda claro, que en ella, aún no hay gobierno que valga (Giovanni Cegarra, GC. CNP. 2229).
31-1-2022




