Ante la escasez de gas, penuria cotidiana de los venezolanos y por ende, de los merideños, que deben hacer frente al bachaqueo del codiciado combustible, pagarlo al exhorbitante precio dolarizado, la discriminación radical de ciertos Consejos Comunales, para no decir todos, muchos han retomado lo de antaño, cocinar con leña, alternativa que no todos pueden utilizar.
Muchos, los que pueden, vuelven a lo de antaño, sin gas y para no caer en manos de los bachaqueros, no calarse la discriminación de los que dirigen los Consejos Comunales, optan por cocinar sus alimentos, los que hayan podido adquirir, con leña, siempre y cuando haya el sitio apropiado para ello, no molestar a los vecinos.
Es el pan de cada día, el calvario irremediable, de nunca superar, por los vientos que soplan, acá en Mérida e imagino en el interior del Estado y país, es uno de los tantos factores de la realidad país, ahí, a la vista de todos
(Giovanni Cegarra, CNP. 2229).
3105-2021



