La ausencia del vital líquido y fallas constantes en el suministro de energía eléctrica, calles y avenidas abarrotadas de basura, largas colas en supermercados para comprar alimentos, falta de medicamentos, interminables filas para surtir combustible, fueron parte del día a día de los merideños en 2017.
También calles y avenidas de la capital merideña se encuentran abarrotadas de basura que por la temporada decembrina genera mayores desechos, sin embargo los organismos encargados no se dan a basto para cumplir con la recolección y mantener una ciudad limpia para el disfrute de los ciudadanos.
En algunas zonas populares de la capital merideña los vecinos se han visto obligados a buscar alternativas para intentar subsanar la situación que en la mayoría de los casos llevan semanas padeciendo y hasta la fecha las autoridades gubernamentales no han sabido resolver a fin de garantizar el suministro de estos servicios.
Producto de los apagones muchos electrodomésticos y aparatos electrónicos terminan quemados suelen, sin que hasta la fecha ninguna autoridad competente emita un comunicado explicando la situación y busque soluciones para remediar la situación.
Un año 2017 , donde los merideños han tenido que lidiar con graves problemas para intentar sumado a la falta de dinero en efectivo, medicamentos, y alimentos han buscado alternativas para superar las adversidades.
JQ CNP 23.851


