Con brocha, espátula y una profunda vocación de servicio, estudiantes, personal y obreras unieron voluntades para rescatar los espacios de su hogar universitario frente a los estragos presupuestarios.

Demostrando que el sentido de pertenencia y el amor por la institución trascienden cualquier adversidad, un grupo integrado por trabajadoras, personal obrero y estudiantes de la Residencia Femenina de la Universidad de Los Andes (ULA) emprendió por iniciativa propia una jornada integral de restauración y mantenimiento.

Ante el preocupante estado de deterioro que presentan algunas áreas de la infraestructura debido a severos problemas de humedad, este valiente grupo de mujeres ulandinas decidió no quedarse de brazos cruzados.

Con herramientas improvisadas, pero con una inmensa voluntad, tomaron brochas, espátulas, mezcla y pintura para devolverle la dignidad a los espacios donde hacen vida día a día, un ejemplo de resiliencia y compromiso.

La acción cobra un valor aún más significativo al desarrollarse en medio del complejo panorama socioeconómico que atraviesa el país y de las difíciles condiciones presupuestarias que golpean a la máxima casa de estudios.

Lejos de ser un obstáculo, la crisis ha sirvido para despertar la solidaridad y la autogestión comunitaria.

«Este esfuerzo demuestra que sí es posible mantener espacios limpios, seguros y en óptimas condiciones en nuestra universidad cuando existe verdadera disposición», destaco Roxana Uzcátegui Coordinadora de la Residencia Femenina y Obrera ulandina parte de las mujeres impulsoras de esta iniciativa.

El llamado a multiplicar está iniciativa a la comunidad universitaria —autoridades, facultades, escuelas y dependencias— para que este acto sirva como un ejemplo multiplicador.

El rescate de la ULA no es tarea exclusiva de una sola dependencia, sino un compromiso colectivo que requiere la suma de voluntades de todos los sectores que hacen vida en el recinto académico.

Con esta muestra de compromiso y mística de trabajo, las mujeres de la Residencia Femenina reafirman que la Universidad de Los Andes sigue viva y de pie, sostenida principalmente por el esfuerzo, el cariño y el arraigo de su gente.

Nota de prensa

14-09-2026