Por: Angélica Villamizar…
La falta de valores, un bajo autoestima, pocas muestras de cariño recibido, violencia intrafamiliar, han hecho que nuestros niños y jóvenes estén cada día más violentos, no solo en Mérida, este problema se ha esparcido por cada rincón del planeta.
Es preocupante cómo han incrementado los casos de peleas en los centros educativos. Aunque el acoso escolar, las burlas entre los compañeros de clase, o “el chalequeo” no es nuevo, antes era un problema o situación que generalmente se resolvía de inmediato, y no pasaba de un intercambio de palabras ofensivas, pero hoy día, vemos que hay insultos, golpes, heridas, que traen consecuencias psicológicas graves en los niños y adolescentes maltratados.
Generalmente, ese niño que es problemático, el que es el abusador o maltratador con sus compañeros ha crecido en un ambiente de violencia, que luego lo manifiesta en la falta de respeto del otro, hacia sus compañeros en la escuela, o en el sitio donde asiste para realizar cualquier actividad, bien sea deportiva o recreativa; este niño o joven comienza con una burla hacia su compañero, con un toque, escondiendo las cosas o los útiles escolares. Este tipo de situaciones, aunque parezcan inofensivas, muchas veces van acompañadas de ofensas, humillación, amenazas, que si no se detienen inmediatamente, pueden llegar mucho más lejos.
Los padres y maestros deben estar más atentos, conocer a los jóvenes, escucharlos, estar pendientes de la actitud del niño o adolescente, si hay temor de ir al colegio, si se aísla de los demás. Estas son conductas o señales que nos pueden indicar que algo está sucediendo. Siempre el más fuerte se aprovecha del que es más débil o vulnerable y es ahí donde se aprovecha y abusa.
Las escuelas hoy día, producto a la situación de crisis por la que está atravesando el país, están pasando por serias dificultades para enfrentar esta delicada situación, hay poca vigilancia de parte de los maestros hacia sus estudiantes, hay escasez de docentes por lo que, los que están deben cubrir varias aulas al mismo tiempo, y esto hace que se le pueda escapar y no percibir si está pasando algo irregular.
También en el uso de las redes sociales se pierde el control, hay un incremento de publicaciones de niños y adolescentes para hacerse notar y a través de este medio también pueden ser víctimas de acoso o abuso.
Por ello es necesario darles herramientas para enfrentar este tipo de situaciones y puedan defenderse, pero sobre todas las cosas, lo primero que se debe hacer es reforzar los valores desde casa y también en las escuelas. Que no se dejen humillar, se debe aumentar su autoestima, enseñar que hay dificultades pero que se pueden solucionar sin necesidad de entrar en conflicto.
Es muy positivo que los niños y jóvenes practiquen algunos deportes como artes marciales, que puedan usarse de manera de defensa personal, y que no necesariamente le enseñan a ser violentos pero sí a defenderse y respetar al otro.
La reconstrucción de la sociedad comienza en casa, no dejemos todo en mano de los docentes, tengamos mejor y mayor relación con quienes pasan la mitad del tiempo con nuestros hijos.
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02-06-2022 (81)



