Nueva paternidad

Por: Rosalba Castillo…

Con las últimas realidades familiares, reinventamos una nueva mirada sobre la paternidad. Así como tocar el piano es un arte, ser padre también lo es. Parece que no es sencillo, pero se aprende con el corazón y las ganas de serlo. Muchos vienen con ese modo incluido y lo ejecutan a la altura de los pequeños y grandes hijos, en ocasiones sustituyendo la figura femenina. Mientras otros por el contrario  desconocen el significado de convertirse y construirse en progenitores. Entre los 80 y 300 millones de espermatozoides   que produce un hombre en cada eyaculación, solo 1 llegará a fecundar el óvulo y lo hará padre. Una mujer puede ser madre una vez al año. Un hombre puede llegar a procrear incontables veces.

En el mes de junio se celebra en diferentes partes del mundo a los padres, como una invitación a replantearse, el significado de la nueva figura paterna dentro de la sociedad. Ellos tienen la misión de ser partícipes con la mujer de traer niños al mundo, fungiendo como protector no sólo físico sino emocional de estos diminutos seres que un día se convertirán en adultos. Se honra en estos días la paternidad y la influencia que tiene sobre los niños. Lo más importante en el día del padre no es obsequiarles sino agradecerles y enaltecerles por ser creadores de nuestra vida. Reconocer el esfuerzo que deben realizar para lograr el bienestar de sus hijos. Sobre la figura masculina recaía la autoridad y la disciplina en cada familia. Más que respeto, inspiraba temor, estableciendo a la vez un vínculo distante con sus hijos. Mientras que la madre era ternura y amor. Estaban muy definidos los roles de cada uno de los miembros del círculo familiar. Sin embargo, también encontramos padres y abuelos excepcionales, que impregna de amor a sus hijos y nietos.

Celebramos en el mes de junio el mes del padre, de una manera más comercial, dejando de lado la conciencia de serlo. Unos lo son por convicción, y otros por descuido. Unos están siempre, algunos ejercen la paternidad virtualmente y otros simplemente se marcharon para nunca más volver. En medio de tanta turbulencia, los pequeños siempre están y cargaran sobre sus espaldas el precio del desamor y del olvido. Alrededor del 40% de los niños en el mundo occidental se van a dormir en hogares donde el padre no convive con ellos. Un 50% de los niños antes de llegar a los 18 años   caminan con el divorcio de sus progenitores. La ausencia de alguno de los padres causa un gran impacto en las personas y la sociedad. El padre ausente no solo es esa figura que dejó un vacío, también es aquella que estando no se compromete a ejercer esa paternidad. En ambos momentos simplemente no cumplieron ese rol, mientras que dejan heridas difíciles de cicatrizar.

Un padre no solo es el que da la vida, sino el que ama, atiende, apoya, y permanece en el tiempo a pesar de la distancia física. Es el que construye los mejores momentos de la infancia de ese adulto que será mañana. El mundo es de los mayores que brindamos afecto y seguridad al niño de hoy y al hombre del futuro. La ausencia de esa figura parental   genera en el niño desconfianza en sí mismo. No será capaz de creer en él ni en los demás, llevándole a tener problemas emocionales que le dificultará la relación con la familia, los amigos, y la pareja. Construyéndose una personalidad frágil.

Actualmente es frecuente que los padres participen de un modo más activo en el ejercicio de la paternidad, compartiendo no solo actividades de casa, sino experiencias memorables. Saben que se necesitan esos padres que estén consientes que no solo se requieren regalos materiales, sino que es necesario ir más allá para lograr la estabilidad emocional que garantizará la vida plena del adulto. Conocen que no se requieren padres. Saben que se precisan padres más humanos, esos que se dedican a compartir con sus hijos la educación a distancia, la última película de Disney, las clases de música, el entrenamiento de futbol. Saben que es allí donde deben estar cuando su hijo se enfermó, cuando les hicieron acoso escolar en la escuela, cuando se pelearon con sus amigos, cuando a su hija mayor, las cosas no le salieron bien con su primer amor Es una responsabilidad que oscila entre ejercer la profesión que, provee la manutención familia y el temor a equivocarse haciendo de papá.

Esos padres excepcionales se abren a las necesidades emocionales de sus hijos. Brindan la confianza para el mañana, establecen límites en la conducta de los pequeños y construye el círculo del amor que el niño necesita. El padre ofrece la salud emocional del adulto del mañana. Se trasciende a sí mismo y logra ver a su hijo en sus propios términos. Ellos saben que están construyendo la personalidad y los valores de una persona desde que se concibe hasta que se convierte en un adulto.

Rosalba Castillo R

rosaltillo@yahoo.com

25 06 2022