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lunes, septiembre 21, 2026

Obama en Cuba

Por: Fernando Luis Egaña…

Sí, la palabra “histórica”, tan usada y abusada en estos tiempos de mengua, no le queda grande a la visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a la isla de Cuba. Primero por lo obvio, es primera vez que un presidente en funciones de EEUU va a Cuba en tiempos de la “revolución cubana”. Jimmy Carter estuvo por allá, pero luego de dejar la Casa Blanca. Y segundo por lo no tan obvio: la visita de Obama puede contribuir a impulsar cambios de verdad en Cuba, o puede que sea sólo un triunfo publicitario de los hermanos Castro. No lo sabemos aún.

Si se logra aquello, habrá sido ésta una visita histórica en el mejor sentido de la expresión. Si ello no ocurre, los hermanos Castro habrán obtenido una victoria política de importante alcance. El viaje de Obama ha estado envuelto en gran polémica. Así como polémico ha sido el proceso de negociación entre Washington y La Habana –con la participación inicial del Vaticano, para la “normalización” de relaciones diplomáticas y económicas.

El meollo de la polémica está en que los Castro no quieren ceder ni un ápice en materia de democracia política y respecto de los derechos humanos. Al contrario, han endurecido sus ejecutorias represivas en los últimos meses. En todo caso, todavía resuenan las palabras del papa Juan Pablo II en su viaje apostólico a Cuba en 1998: “que el mundo se abra a Cuba y que Cuba se abra al mundo”. La primera parte está en marcha, la segunda no, o al menos no en la dimensión del pluralismo político que es atesorado en buena parte del mundo.

La Administación Obama señala que las cosas van a un ritmo lento, pero van. Lo que no queda claro es qué dirección. Y no tanto en el dominio de lo económico sino en la ansiada apertura política. Ansiada especialmente, no faltaba más, por los habitantes de Cuba, que no son menos que nadie para reclamar sus derechos democráticos, y ansiada, así mismo, por la diáspora cubana, ya de varias generaciones.

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