Aunque las tasas globales de vacunación en niños y niñas experimentaron una leve mejoría durante 2025 en comparación con el año anterior, los niveles de cobertura aún se sitúan por debajo de los registros de 2019. Este año previo a la pandemia se mantiene como el punto de referencia clave fijado por la Agenda de Inmunización 2030, según revelan las estimaciones más recientes publicadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef.
El reporte anual Wuenic 2025 señala que, aunque la cifra de niños desprovistos de vacunas descendió en 745.000 en comparación con 2024, el panorama general sigue siendo preocupante, ya que el total de infantes sin vacunar aumentó en 674.000 desde 2019, alcanzando los 13,5 millones.
Brasil y México lideran el terreno positivo al ser los que más lograron reincorporar a menores desprotegidos tras la crisis sanitaria del covid-19, mientras que Venezuela (junto a Bolivia) figura en el informe como uno de los países que empeoró sus indicadores de inmunización en comparación con el año de referencia 2019, lo que evidencia las dificultades persistentes en el territorio para recuperar los esquemas de vacunación infantil previos a la pandemia.
En Venezuela, según los datos, unos 215.000 niños y niñas no están vacunados, lo que equivale al 14% de la región latinoamericana y del Caribe. La cobertura por tos ferina, tétanos y difteria alcanza 50%.
El rezago en vacunación aleja al mundo de los objetivos establecidos. Para 2025, la meta intermedia contemplaba reducir esta población vulnerable a 9,6 millones, lo que significa que actualmente se acumula un desfase de 3,9 millones de niños sin inmunizar.
La meta final para 2030 sigue siendo ambiciosa: recortar esta cifra a la mitad para situarla en 6,4 millones. Además, preocupa especialmente que cerca del 69% de los menores que carecen del esquema completo contra la vacuna DTP (difteria, tétanos y tosferina) jamás tuvieron contacto con los servicios de salud encargados de la inmunización.
La situación varía notablemente según la región. En el continente americano se observan señales de recuperación, destacando que la cobertura de la primera dosis contra el sarampión ya supera los niveles de 2019.
Por otro lado, la crisis se agudiza en otras latitudes. Nigeria encabezó la lista mundial con el mayor volumen absoluto de niños sin vacunar durante 2025. Asimismo, Yemen registró la cobertura más baja del planeta en la primera dosis de la vacuna DTP.
Los entornos frágiles y las zonas de guerra representan el mayor obstáculo para la salud infantil actual. 54% de los niños que no recibieron ninguna vacuna se concentra en países afectados por situaciones de conflicto o alta vulnerabilidad, una cifra desproporcionada si se considera que en estos territorios solo ocurre 33% de los nacimientos globales.
En estas áreas críticas, la cobertura con las tres dosis de la vacuna DTP alcanza apenas 75%, una cifra muy lejana al 90% promedio que se registra en el resto del mundo.
En cuanto a enfermedades específicas, la lucha contra el sarampión sigue muy rezagada frente a los indicadores prepandemia. En 2025 se registraron 1,8 millones más de niños sin su primera dosis en comparación con 2019, aunque se logró recortar ligeramente la brecha con 173.000 menores vacunados más que el año anterior.
La nota más positiva del informe la aporta la inmunización contra el virus del papiloma humano (VPH). 33% de las niñas a nivel mundial (aproximadamente 22,5 millones) ya recibió al menos una dosis, un logro impulsado principalmente por la exitosa integración de esta vacuna en los programas nacionales de 15 nuevos países durante el último año.
La OMS y Unicef advirtieron que el correcto funcionamiento de los sistemas de inmunización se encuentra gravemente amenazado por factores externos como la reducción del financiamiento internacional, los conflictos armados y la inestabilidad política.
15-07-2026



