Orquesta Sinfónica ULA (Sociología cultural)

Por: Ramsés Uribe…

La sociología cultural universitaria sería una suerte de neodisciplina que procura el estudio sistemático de los fenómenos de las artes y las humanidades producidas o cobijadas en el seno del ámbito de las universidades. Es indudable la gran contribución social y cultural que brindan las casas de estudios superiores, además del quehacer científico, tecnológico, entre otras importantes y quizás un tanto silenciosas actividades académicas.

Es toda una falacia mayor que algunos representantes del sector oficial se atrevan a proferir ruidos discordantes, con toda su carga de níquel de tercera, a despotricar contra las universidades y peor aún, contra su extraordinario aporte a la cultura de los pueblos.

Una muestra felizmente ilustrativa de la esencia académica como promotora cultural, que por cierto, es la rama diamantina de una de sus funciones: la extensión,  lo constituye la vida cultural de las universidades, indistintamente que sean de naturaleza pública, privada o ecléctica. Se trata de la afortunada aparición primeriza de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de los Andes.

 Los que tuvimos el enorme y gratificante privilegio de asistir al primer concierto de la orquesta ulandina, pudimos ser testigos presenciales  de tan maravilloso evento musical: un obsequio cultural inesperado.  A la hora fijada empezó la actividad, el lleno fue total, inclusive se observó gran cantidad de personas de pie por falta de asientos disponibles. Los discursos del primer magistrado ulandino, (rector), la decana de la Facultad de Arte y del director de la Escuela de Música, fueron breves y  emotivos.

El director de la orquesta fue el eminente músico francés, prof. Chistophe Talmont, quien dirigió de manera magistral, con la ortodoxia necesaria y con precisión de relojería kantiana, a la novel agrupación musical. La calidad musical fue de gran colorido, técnicamente impecable y hermosa como es la de la Orquesta Sinfónica Juvenil Simón Bolívar.

Este grupo de artistas debutantes, contó con 46 músicos/bachilleres  ( todos estudiantes ULA), ejecutaron como verdaderos profesionales, artistas consagrados, las piezas inmortales de dos maestros europeos archiconocidos: Mozart, niño prodigio que siempre estaba alegre, según Arthur Hutchings,  y Schubert, ingente compositor, que en vida no fue reconocido más allá de las schubertiadas, una especie de reuniones culturales de amigos.

La orquesta de la ULA con todos sus instrumentos muy bien presentados, organizados y afinados por los muchachos del ritmo: violines, violonchelos, contrabajos, en el ala de las cuerdas o arcos, la sección de vientos: flautas, oboes, fagot, clarinetes, trombón, trompa, entre otros, la parte de percusión: con sus timbales, deleitaron a los asistentes como hace mucho no se escuchaba en el Aula Magna de la ilustre universidad emeritense.

 ¿SOLUCIÓN ARTÍSTICA?

Ante la gravísima situación país que experimentamos actualmente, en artículos anteriores hemos ofrecido varias alternativas filosóficas y sociológicas, con todas las limitantes que pueden pensarse, aunque eso si, con toda la buena voluntad de contribuir como todo ciudadano interesado en lo que acontece para la fecha.

El rector de la ULA, Dr. Mario Bonucci, señaló acertadamente su orgullo por esta iniciativa mágica de los universitarios en tiempos de crisis; … “la música es una forma de llegar al otro, sobretodo en tiempos convulsos, la música puede representar ese elemento catalizador que necesitamos los venezolanos”, agregó la máxima autoridad de la universidad.

Es la magia del arte en acción como terapéutica para las almas atormentadas de nuestro pueblo. La música constituye un medicamento fácil de encontrar y no hay que hacer cola para conseguirla: se encuentra en la radio, internet, t.v. y ahora la tenemos disponible en Mérida, a través de la orquesta universitaria, pues esta fue la primera de muchas ocasiones en que se podrá apreciar las exquisitas melodías de los grandes compositores de todos los tiempos.

También dijo el primer académico ulandino: «estamos surgiendo con un proyecto único en Venezuela que es la Orquesta Sinfónica universitaria (…) abierta a los universitarios y al mundo”. (Yasmín Carrasquero, prensa ula).

Así queda demostrada que la universidad venezolana da muestras de difundir y mostrar valores humanos y democráticos, brinda a la nación soluciones concretas, no únicamente produce prototipos y herramientas tecnológicos, además de conocimientos científicos, sino que en el ámbito social, aporta asimismo, nuevos profesionales y especialistas, junto con regalos intangibles enriquecedores del espíritu humano como las artes y particularmente su nueva Orquesta Sinfónica de la ULA, suceso inédito, como un regalo al corazón venezolano que aunque sufre, también puede reír a borbotones, soñar  despierto y tener la  esperanza legítima en un mejor país, dios mediante.

Ramsés Uribe, profesor NUVM de la ULA

Correo: ramaseum@yahoo.com

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