Médicos y enfermeras de hospitales públicos en Caracas atienden a los heridos por el doble terremoto del pasado miércoles con salarios base de menos de un dólar al mes, confirmaron a EFE al menos cinco personas, que también hablaron sobre las dificultades para hacer frente a una nueva emergencia.
«A mí me pueden depositar (el salario) y yo no me doy cuenta. Lo que te puedo decir es que no alcanza ni para el transporte. Nosotros pagamos para ir a trabajar», dijo un médico pediatra del Hospital Miguel Pérez Carreño, al oeste de Caracas, quien habló con EFE en condición de anonimato.
Los médicos del sistema público de salud suelen complementar su labor trabajando también en el sector privado, donde perciben una remuneración más alta. Esto les permite continuar atendiendo a pacientes en hospitales públicos, una labor que consideran como parte de su vocación.
El Pérez Carreño es un centro de salud tipo cuatro -diseñado para atender enfermedades y casos que requieren alta especialización y tecnología médica-, que ya tenía poca capacidad de atención antes de los terremotos del pasado miércoles, de magnitud 7,2 y 7,5, que han dejado, al menos 1.719 y más de cinco mil heridos.
«El hospital siempre ha estado muy mal dotado. Es un hospital tipo cuatro, pero no tiene laboratorio, no tiene bacteriología, el servicio de imagen muy recientemente se activó. Estamos hablando de un hospital que debería resolverlo todo», dijo sobre este centro de salud, que fue el primero en Venezuela en realizar un trasplante de corazón, en 1987.
El médico valoró la respuesta inmediata de miles de civiles que se han organizado para hacer donaciones, que han sido tan masivas que incluso en este hospital se han visto sobrepasados para recibir pañales, jeringas, gasas y otros insumos.
Sin embargo, añadió que hay equipos de 1.000, 2.500 dólares, que la gente no puede donar y que son especializados y necesarios para atender a pacientes críticos.
Pacientes amputados
El médico consideró que la respuesta a la emergencia de los terremotos ha sido «muy tardía» y numerosos pacientes han tenido que ser amputados, después de sufrir heridas graves.
«Hemos recibido a pacientes en muy malas condiciones. Tan en malas condiciones que muchos han terminado con alguna amputación. Por lo menos un 60 % están amputados. Tenemos al menos 30 pacientes (niños) desde el miércoles», indicó el pediatra.
Por otra parte, subrayó el cansancio del personal de salud en hospitales públicos y señaló que él ha trabajado 16 horas por día desde el día cero de la emergencia por los terremotos.
Personal de enfermería también ha extendido sus turnos hasta 24 horas en este hospital, según tres enfermeras consultadas por EFE, que hablaron en condición de anonimato.
En el servicio de Medicina Interna del Pérez Carreño, por ejemplo, siete enfermeras pueden atender a 40 pacientes en un turno, contaron las fuentes citadas.
En el contexto de esta nueva emergencia, contaron que vieron llegar al hospital a personas acostadas sobre puertas y mesas que les servían como soporte, y fueron transportadas en automóviles particulares tras los terremotos, lo que evidencia la falta de ambulancias para los traslados en situaciones catastróficas.
Contaron que ganan al mes 130 bolívares, 20 centavos de dólar al mes, y reciben bonos del régimen que no tienen incidencia en su salario que suman unos 200 dólares o menos, pagados en bolívares, la moneda local, al tipo del cambio oficial del día.
Las enfermeras subrayaron que tienen insumos gracias a la donación de voluntarios. Incluso, estos grupos han instalado un laboratorio móvil que toma las muestras en el Pérez Carreño y las procesa en otro lugar para asistir a los pacientes.
EFE
30-06-2026



