Palabras de agradecimiento de Mons. Luis Enrique Rojas Ruíz con motivo del conferimiento a su persona de la orden Pedro Rincón Gutiérrez

Palabras de agradecimiento de Mons. Luis Enrique Rojas Ruíz III obispo electo de Punto Fijo, con motivo del conferimiento a su persona, de la orden Pedro Rincón Gutiérrez, por su trabajo pastoral en la Arquidiócesis de Mérida

Un saludo muy especial a Ustedes estimadas y muy respetables autoridades en la persona del Señor Rector Mario Bonicci y miembros que conforman su equipo de trabajo haciendo vida diaria en la Ilustre Universidad de Los Andes.

Es un honor y un privilegio estar aquí hoy, frente a todos ustedes, para expresar mi más profundo agradecimiento por la condecoración que se me ha otorgado, bajo el nombre de quien se ganó el título de: Rector de Rectores: Dr. Pedro Rincón Gutiérrez.

Quiero comenzar estas cortas pero muy sinceras palabras dando gracias infinitas al Todopoderoso, a quien puso la mirada en mi para elegirme Sacerdote y Obispo del pueblo, que Él me ha confiado.

Expreso también mi gratitud a esta máxima casa de estudios universitarios, orgullo de todos los merideños y venezolanos dentro y fuera del país que pasaron por las aulas de este recinto sagrado, templo de la sabiduría y las ciencias.

Recibir una condecoración de esta categoría y nivel en el Aula Magna de la Universidad de Los Andes, es un momento muy especial para reflexionar con humildad, sin olvidar ni perder de vista nuestras raíces: quiénes somos y de dónde venimos, porque al que mucho se le dá, mucho más se le exigirá, nos lo recuerda la Palabra de Dios.

Como Sacerdote y Obispo, mi vida ha estado dedicada al servicio de Dios y de su pueblo. Cada día, como instrumento del Señor, he sido fuente de inspiración y guía espiritual para todo aquel que necesita ser orientado y apoyado. Esta distinción y homenaje es un reconocimiento al  trabajo pastoral, comunitario y social que Dios Padre me ha confiado, a todo esto se suma también la labor de todos aquellos que han sido parte importante en mi formación y trayectoria; hablo específicamente de esa porción del pueblo de Dios que siempre me ha acompañado.

Aprovecho la oportunidad que Dios y la vida me dan para agradecer  a mi familia: Rojas Ruíz, de manera muy especial a mis padres que desde el cielo me bendicen y acompañan.

A mis hermanos y familiares que siempre han estado a mi lado en cada paso importante que he dado en el camino de la vida que Dios me ha trazado, brindándome comprensión, paciencia y una mano amiga, sin ellos no estaría hoy aquí. Los amo y los bendigo todos los días.

Al Eminentísimo Baltazar Enrique Cardenal Porras Cardozo, quien me inició en el mundo de las buenas relaciones con la universidad y la academia, enseñándome la importancia de la evangelización de la cultura, le estaré eternamente agradecido.

A mis hermanos sacerdotes del clero de Mérida, han sido ustedes para mi una gran escuela para aprender a ser mejor persona, sacerdote y obispo, son ustedes mis hermanos en la fe. Juntos hemos trabajado para construir una comunidad de amor, esperanza y compasión. 

No me perdonaría si hoy dejara en el olvido a todos aquellos que han confiado siempre en Dios a través de mí, muchos de ellos hoy aquí presentes. Ustedes me han permitido ser parte de sus vidas. Cada persona que he tenido el honor y el placer de conocer, han sido la viva expresión de los diferentes rostros de Jesús y han dejado una impronta imborrable en mi corazón. Su fe, su amistad, y su confianza en mí han sido una de las mayores motivaciones para seguir adelante y sobre todo en mis momentos, como todos los tenemos, de dificultad.

Por último, una vez más, agradezco a la universidad por este honor inmerecido, el cual me compromete a continuar trabajando con dedicación, desprendimiento y sobre todo humildad en mi misión como obispo sucesor de los apóstoles de Jesucristo, guiando a todos aquellos que buscan en nosotros, sus pastores, el amor y la paz de Dios.

Que la bendición de Dios y la protección de la Bienaventurada Virgen María Inmaculada este siempre con todos ustedes y sus familias, y recordemos los que nos dice el Santo Padre Francisco: “Ninguno de nosotros es cristiano por casualidad, Dios nos ama como somos”.

Señoras y Señores

Luis Enrique Rojas RuIz

III Obispo Electo de Punto Fijo

En Mérida, a los ocho días del mes de agosto del 2023