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martes, septiembre 22, 2026

Perdona, pero no nos podemos casar

En estos tiempos de crisis en la que estamos sumergidos los venezolanos, también se ven afectadas las celebraciones por días especiales, esos que alguien inventó y se han hecho parte del accionar en la sociedad. Hoy, por ejemplo, es el día que se ha denominado del “amor y la amistad”. La costumbre, antes de llegar la revolución del siglo XXI con su carga de problemas, irresolutos, las parejas enamoradas hacían planes para pasarla bien, demostrando fehacientemente la decisión de quererse “hasta que la muerte nos separe”.

Cajas de bombones, ramos de flores, perfumes, libros, invitaciones a cenar, a bailar y después por qué no,  ir  a un sitio más privado para darle rienda suelta a las manifestaciones físicas de la pasión. En la actualidad, la situación ha cambiado, y radicalmente. Los precios de los obsequios antes mencionados sobrepasan en mucho cualquier presupuesto de nuestras finanzas personales. Y es que hasta comerse una tortica o un helado, cuesta como decían los abuelos “un ojo de la cara”. De todas maneras, en estas circunstancias de escasez extrema, hay que apelar a la comprensión mutua. Las damas deben ser pacientes, dulces y para nada exigentes, vendrán tiempos mejores, en los cuales, hasta un crucero por las islas del caribe, será la sorpresa. ¿Los caballeros?, tranquilos, una sola rosita roja o dos, una tarjeta que dicen “te amo”, una invitación a la casa para ver películas y comer cotufas, aderezadas con algunos tiernos besitos, puede ser más que suficiente. Una caminata por alguno de esos senderos románticos que tenemos en Mérida, envueltos en neblina y frío ¡qué delicia!  Lo importante, de verdad, es estar juntos.

Perdona, pero no podemos casarnos

Muchas parejas han tenido que aplazar sus planes para casarse o irse a vivir juntos. Empezando por aquello de que “el que se casa, casa quiere” y, ¿quién en estos momentos tiene para pagar un alquiler y mucho menos comprar un lugar para que sea su nidito de amor? ¿Equiparlo?, ¿con los precios de la línea blanca, negra o roja?

También el fenómeno terrible, triste e inédito  de las separaciones porque uno y otro miembro de la pareja  se vio en la obligación de emigrar, influye dramáticamente en que en este día de San Valentín, no puedan abrazarse.

“Perdona,  pero no podemos casarnos “se ha convertido en una triste realidad. A las  parejas les tocará esperar con fe y esperanza un futuro mejor que les permita formalizar su relación con un “Yo si quiero, acepto “y “un fueron felices para siempre”, como dice el final de los cuentos de hadas.

 Las personas que lograron establecer un hogar, antes de la debacle económica y social del país, tuvieron suerte y hoy, tal vez, y a pesar de las vicisitudes ya están juntos para apoyarse en las buenas y en las malas ¡qué bien!

Y los amigos…qué

 Hay amigos de todo tipo, con derechos, sin derechos, para siempre, por un tiempo, pero igual, sea como sea esa amistad,  reunirse, compartir, salir a dar un paseíto, también es complicado. Aquello de “nos vemos y nos tomamos un cafecito”, una frase que era tan común y parte de nuestra idiosincrasia, se ha dejado de utilizar. Las razones las sabemos y las hemos experimentado porque cuando pedimos la cuenta de “una cafecito y si acaso un dulcito” nos ponemos pálidos y hasta taquicardia no da cuando vemos el monto que significa medio salario mínimo, por lo menos. Pero no todo está perdido, para eso tenemos soluciones y creatividad. Una reunión de “traje”, donde cada quien lleva para la cita, algún comestible o algo de beber, es factible, equitativo y además no nos queda más remedio.

Oreo día para San Valentín

Sobre el amor se han escrito tratados a través de los siglos. El  amor, el verdadero amor, nace, crece, se reproduce, y puede morir, siguiendo un ciclo vital  inalterable. Basta con que la semilla del amor  caiga en el corazón de otra persona para que brote la fuerza de ese sentimiento que ha marcado la historia de la humanidad.

 “Las sensaciones más profundas, las que se quedan para siempre en los rincones privados de nuestro ser, no son esas que se desencadenan por el simple contacto de la piel. Quien nos haga sentir las más sublimes emociones y sensaciones con su mera presencia, con sus hábiles palabras y sus miradas, es un mago. Alguien con magia y relevancia suficiente como para merecer nuestro corazón”, expresó  el sublime poeta, Mario Benedetti.

Si el amor mueve al mundo, entonces ¡vamos a celebrarlo!, pero no porque se nos imponga un día en especial, sino porque amar es una motivación profunda, inconmensurable y no debemos perder ni un minuto para expresársela a los seres a quienes amamos.

Decir “te amo y demostrarlo es una acción importante “

 “Feliz día del amor y la amistad».

Arinda Engelke. C.C.

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