Por Antonio José Monagas…
Siempre cunde la saña de la política inmoral al conseguirse con esquemas que allanan valores humanos forzados a volverse inconsistentes y anémicos.
¿Sabe usted lo que representa la dignidad? Seguramente, no del todo. Aunque presume saberlo. Aún así, el problema no es tanto conocer el alcance de su significación. Como sí lo es, desconocer las implicaciones o repercusiones que su praxis hace ver en cuanto es capaz de determinar un curso de vida ejemplarizante. No obstante, sus definiciones siguen siendo innumerables o conceptos que presumen su exactitud semántica y utilidad dialéctica.
Lejos de lo que comprende el concepto de dignidad, en tanto virtud que brinda consistencia a la moral y ética en todo ser humano, se ha convertido en un manido convencionalismo. Éste, insanamente aprovechado por el discurso político para exaltar actitudes que tienden a devenir en la consolidación del proselitismo como terreno del activismo político que asegura el poder político. Indistintamente de la forma empleada para lograrlo.
¿Ser digno en política?
La política de coyuntura, se ha valido de la explotación de valores y de principios morales y éticos. Todo, con el perverso propósito de escamotear condiciones políticas y sociales de fácil provecho. Es, justamente, el momento en que políticos de oficio escudriñan oportunidades aprovechadas para convulsionar realidades que son de factible ajuste a intereses propios de tramoyas o enredos. Y que, además sirven al reacomodo de proyectos y planes de maliciosa injerencia política.
Constituye pues el momento para tramar cuanta promesa esos personajes de marras pueden usufructuar para sí. De manera, que pueden aprovecharse de necesidades causadas por crueles condiciones forjadas con la alevosía que la situación permite. Por eso, el autoritarismo y el totalitarismo se valen de medidas viscerales para inducir hambre, desempleo y la precariedad capaz de quebrar fortalezas, engrosar debilidades y articular espacios de fácil penetración.
Mala praxis es abuso
Es ahí cuando politiqueros orilleros, buscan urdir la dignidad despreciándose mediante promesas que sólo son entendidas como excusas. Y de ese modo, apropiarse del pensamiento de individuos apagados por las carencias que, la misma macabra política, instrumenta perversidades. Y aunque la dignidad es, de alguna forma, manifestación de esfuerzo, perseverancia, entereza y ponderación para actuar ante las dificultades, siempre cunde la saña de la política marginal al conseguir caminos para allanar toda señal de dignidad que pueda lucir inconsistente y anémica.
Es cuando la creatividad del perverso, obtiene la respuesta que potencia la avidez requerida por quienes reconocen la vida como una sucesión de momentos de fácil allanamiento. Particularmente, porque la dignidad no anda por rutas de sencillo abordaje. Por eso, su complejidad puede ser intervenida volviéndose un acto de alguna simpleza, y que agota su valor político al especular con los sentimientos y emociones que suelen sembrarse sobre terrenos que albergan necesidades y clamores, urgencias y exigencias.
En conclusión
Y es así tal cual es señalado, por cuanto la dignidad del hombre reside en sus pensamientos y sentimientos, sueños y esperanzas. Sólo que cuando la desesperanza es aprehendida a fuerza de bayoneta y látigo, amenaza, humillaciones e insultos, la dignidad tiende a ceder a razones ajenas a lo que exalta la vida.
Es ahí cuando en medio de tanta descomposición, los valores se quiebran cuando escasean los principios. Pero que generalmente sucede, en personas de fracturada moralidad y desaparecida ética. Tristemente, tasan las virtudes como mero «artículo en venta».
Ni la dignidad, ha escapado de tan degradado comercio. Pues lamentablemente, no ha sido valorada como razón y expresión de honestidad y respeto humano propio. Sólo queda, pese a lo complicado que resultaría, indagar ¿cuánto vale la dignidad?
“Sin dignidad, la vida luce extraviada. La dignidad es el músculo más imponente del hombre. Pero hay días en que es difícil descifrar su valor”.
AJMonagas
19-10-2025
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