Pido la palabra: La dictadura venezolana, según Murphy

Por Antonio José Monagas…

¿Cómo no saldría mal cada orden decretada a instancia del resentimiento, odio y la represalia que encubren la saña de la dictadura que caracteriza al régimen político venezolano?

Cualquier alusión que intente cuestionar la gestión del régimen político venezolano, podría valerse de un lenguaje figurado que poco o nada conduciría a revelar los problemas que padece el país por causa de la opresión que prescriben las decisiones gubernamentales.

Esa realidad podría analizarse revisando el resultado de las decisiones asumidas por el régimen político venezolano. Pero supeditado el análisis a los criterios que permitieron a Murphy dar cuenta del carácter contradictorio que precede y preside la dinámica de las realidades. Para eso, esta disertación debe comenzar por presentar a Murphy.

¿Quién fue Murphy?

Podría decirse que Murphy no fue el científico que cualquiera imaginaría. Murphy, o Edward Aloysius Murphy, fue un ingeniero aeroespacial cuya intuición le valió razones para fundamentar ciertas conjeturas que emergieron de diversos ensayos de física dinámica, realizados en 1949. Los mismos, le permitieron descubrir la equivocación cometida en la conexión de los electrodos de un arnés utilizado para medir los efectos de la aceleración y desaceleración que percibían pilotos de la Fuerza Aérea de los EE.UU.

En tan críticos momentos, Murphy infirió lo que la desconfianza le indujo a pensar. Fue así como dedujo que “si algo puede salir mal, saldrá mal”. Esta expresión le sirvió para iniciar la redacción de aforismos y moralejas a las que sus compañeros de trabajo llamaron “Leyes de Murphy”.

Aunque luego de 1977, el escritor Artur Bloch las popularizó. En varios opúsculos de toque humorístico las refirió. Sin embargo, los lectores comenzaron  a aportar algunos sesgos en virtud de la negatividad referida en los enunciados registrados por Murphy.

Lectura de la opresión dictatorial, según Murphy

Si bien las leyes de Murphy son proposiciones que intentan explicar hechos sucedidos en situaciones particulares, no hay duda de que la negatividad que enfoca cada “precepto” vale para justificar la tendencia negativa marca, “a paso de revolucionarios perdedores”, marca la gestión de la dictadura venezolana. Concretamente, en el marco del infeliz “socialismo”.

Precisamente, la tendencia negativa que signa la predisposición a recordar problemas atrapados por la negatividad de realidades específicas, lleva la imaginación a confirmar creencias propias. O ideas que buscan plasmar la realidad.

La consideración primigenia que infirió Murphy, rezaba que: “si algo puede salir mal, saldrá mal”. Es la declaración perfecta que califica la gestión de la dictadura venezolana. Desde el mismo momento en que arribó al poder en 1999.

Aunque la Ley de Murphy no está fundamentada científicamente, la praxis política, económica y social bajo la cual la dictadura venezolana implanta sus engañosas medidas, hace que los resultados  de las mismas no siempre salen como el discurso del régimen las anuncia y promete. Sino todo lo contrario.

La evidencia de lo contradictorio

¿Pero cómo no saldría mal cada orden decretada a instancia del resentimiento, odio y represalia que encubre la saña de quienes gestionan la dictadura que caracteriza al régimen político venezolano? Basta con leer el sustrato que oculta el fondo de cada medida cursada.

Todo lo que la dictadura venezolana ordena, termina en contrario a lo esperado. Cualquier medida tomada, sale al revés de lo determinado. Y quizás, muy mal toda vez que perjudica a actores sociales, políticos y económicos de todo nivel laboral. Véanse, por ejemplo, las desgracias que han resultado de las decisiones asumidas por la dictadura en torno a aquellos casos relacionados con el intento de irradiar el socialismo por países latinoamericanos. ¿Qué ha resultado de ello? El socialismo ha perdido espacio político, a pesar del vulgar gasto realizado por la dictadura venezolana.

Asimismo, pueden advertirse los reveses resultantes de determinaciones tomadas por la dictadura venezolana al intentar bloquear asuntos que competen a la Corte Penal Internacional, CPI. A la Corte Internacional de Justicia. A la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, ACNUR. A la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO. Entre otras instituciones, organizaciones y oficinas. Sin duda: “el tiro le ha salido por la culata”.

Todas las condiciones en las que la dictadura venezolana se apoya para imponer su presunta revolución bolivariana, germinan cuales semillas del mal. Si alguna medida ordena demoler lo construido, algún problema devendrá. Si algo puede caer, caerá. Si algo puede incendiarse, se incendiará. Y así, sucesivamente. Es la ley de Murphy.

En conclusión

El régimen dictatorial es testarudo o ciego, a la hora de tomar una decisión que podría “enmendarle la plana”. La superioridad que presume la dictadura ante cada orden dictada, es “carne de cañón” para la razón que termina engulléndola. Por tanto, los resultados siempre saldrán “al revés”. Tal como vaticina la ley de Murphy.

La dictadura venezolana, como todo régimen autoritario, no entiende que “nada dura para siempre”. Y que en algún momento, las piezas de la maquinaria (política) se romperán.

De los preceptos de Murphy podría derivarse que cuanto más tiempo y trabajo demande una tarea, más fácil será que surja algún descalabro cuya incidencia ocurrirá lo más rápido posible. Y aunque pueda ser causado por el infortunio, la realidad revela estarse cumpliendo la ley de Murphy.

No hay forma de impedir que la dictadura venezolana, por más poder del cual haga alarde, obtenga resultados mal parados. O torcidos. Indistintamente de la medida impuesta al mejor estilo militarista-policial. Traicionando o conspirando lo necesario. Es así como puede interpretarse la dictadura venezolana según Murphy.

“Cualquier decisión que se tome bordeando los límites de las circunstancias y las conjeturas, por obviedad propia de la naturaleza política, los resultados terminan errados”

AJMonagas

17-9-2023