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lunes, junio 15, 2026

Pido la palabra: ¿Cómo soportar un populista?

Por: Antonio José Monagas…

Hay formas de tolerar la palabrería que la ofuscada militancia o simpatizantes de las ideas de un régimen oprobioso, manifiestan. Indistintamente si son para premiar o castigar.

En verdad, dificultades existen por doquier. Pero como las que se dan a la hora de entender las razones que inducen a personas a apoyar las barbaridades que siguen cometiendo quienes por usurpación desangrando a un país desde las alturas del poder político, son propias de la más contradictoria consideración. Y que por cierto, y enhorabuena, cada vez son menos. Y los que quedan, son por vulgares intereses pecuniarios. Sin embargo no deja de ser incluso penoso, aceptar las argumentaciones que exponen quienes, sin siquiera tener conocimientos de teoría política o teoría económica, justifican atrevidamente su apego a los entuertos de gobiernos que hunde su país en el “estiércol del atraso”.

Aunque muy a pesar de lo discordante y apesadumbrado que resulta escuchar las infundadas explicaciones que repite cualquier afecto o seguidor de todo proceso “coyuntural”, vale su derecho a expresarse con la libertad que pautan los derechos humanos. O que establece todo precepto constitucional que refiere la preeminencia del “pluralismo político”. No obstante, hay formas de tolerar la palabrería que la ofuscada militancia o simpatizantes de las ideas de un régimen oprobioso, manifiestan. Indistintamente si son para premiar o castigar. Desde la inconsistente y extraviada verborrea oficialista, hasta la que llega a pronunciar cualquier adepto de calle. Al fin de cuenta, ninguno tiene la formación necesaria política o económica para hacer ver a la población de pensamiento y accionamiento democrático, que sus razones están plenamente fundamentadas y convalidadas. Pero, ni apoyados en la historia.

En todo caso, valen las siguientes recomendaciones que bien pudieran ayudan a sobrellevar la tesis de hacer cada vez más caótica una realidad mediante imposiciones que reivindican cualquier crisis por donde pueda verse, promoverse y asentirse. Lo primero a exhortar, es lo que refiere el segundo acuerdo trazado por Miguel Ruíz en su libro: Los Cuatro Acuerdos. Y que expresa: “no te tomes nada personalmente”. Aun cuando lo expuesto atente contra la misma concepción de el concepto de “Estado Democrático de Derecho y de Justicia” exaltado jurídicamente. Es decir, aquello de “a palabras necias, oídos sordos”.

Luego, no supongas nada factible a partir de lo que estés escuchando por cuanto el tiempo para llevarse a cabo lo que dichos personajes plantean mediante “declaraciones en serie”, tiende a cerrarse. Es un principio de vida según el cual “todo ciclo de desarrollo tiene un quiebre cuya hendidura abre paso a nuevas realidades”. De manera que en la brevedad de esta disertación, puede inferirse la forma más inmediata de entender: ¿cómo soportar un populista?

“Cuando en política se trata de afianzar relaciones por uno u otro propósito o interés, el problemas puede resolverse de distintas maneras. Pero principalmente dos. La primera, tiene que ver con la utilización de cualquier mentira que suene piadosa. La segunda, dejarle la tarea al la suerte o al azar que incita la incertidumbre”

AJMonag

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