Ya el primer paso y tan esperado por todos los venezolanos, que es comenzar a inmunizar a la población, está dado. Ahora, lo que toda la sociedad exige a las autoridades competentes, es la creación con urgencia, de un plan transparente de vacunación masiva contra el Covid-19 en toda la ciudadanía venezolana.
Para ello, se requiere agilizar el proceso de vacunación, donde primero, absolutamente todo el personal que labora en los centros de salud sea vacunado; desde la persona que limpia hasta la máxima autoridad de la institución, y sin discriminación de ningún tipo, religioso, social, política, ni muchos menos, la discriminación que pretenden con la vacunación a los inscritos en el sistema Patria, porque el derecho humano a la vida, a la salud, es para todos.
Como es sabido, actualmente ha llegado al país poca cantidad de dosis, por tal razón, es comprensible que se deba priorizar a la población más vulnerable; tercera edad, enfermos crónicos, pero también es muy importante aplicarlas imperiosamente a esas personas que a diario mantienen interacción con gran número de personas, así como, a transportistas, las personas que atienden público en los comercios, instituciones bancarias, correo, personal que labora en instituciones educativas, trabajadores de la prensa, entre otros.
La gente siente angustia, desconcierto, desamparo, y algunos han tenido que recurrir a protestas en todo el país o denuncias por parte de los trabajadores de la salud, por no haber sido tomados en cuenta en algunos hospitales en la primera ni la segunda jornada de inmunización, y todo, presuntamente por la ideología política de la directiva de esos centros de salud.
Entre tanto, el ejecutivo nacional promete la vacunación masiva para el segundo trimestre de 2021, donde se necesitarán 30 millones de vacunas para 15 millones de personas, es decir, para inmunizar al 70% de la población.
Ahora, el gran desafío para el gobierno y demás actores políticos, la sociedad civil, ONGs, fundaciones, empresas públicas y privadas, en fin, todos los venezolanos, es lograr unir esfuerzos, dejando de lado las discusiones políticas, y hacer alianzas para conseguir el mayor número posible de vacunas en el menor tiempo, lograr el entendimiento social y político en miras a un bien común, salvar vidas.
Desde ahora y después de conseguido ese objetivo, es indispensable que se permita el control social de todo el proceso del manejo de las vacunas, para que sean menos los riesgos de corrupción, y no se desvíen a manos equivocadas, además de mantener a la población en permanente información, desde la adquisición, recepción y distribución, hasta la aplicación de las dos dosis.
Esta segunda ola de covid-19 por la que atraviesa Venezuela, debe combatirse con vacunas seguras, no importa de dónde venga, siempre y cuando esté confirmada por expertos su efectividad; que previamente estén aprobadas por organismos internacionales y que además se garantice el acceso justo y equitativo, mientras las organizaciones mundiales logren controlar esta pandemia.
Seamos todos parte de la solución, aportemos desde nuestros espacios ideas para lograr la unión y el consenso y así lograr lo que necesitamos ya: la vacunación masiva.
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15-04-2021 (40)



