La Plataforma Unitaria Democrática reiteró este martes su compromiso con el plan de tres fases propuesto por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para lograr una transición pacífica en Venezuela.
En un mensaje publicado en X, la organización opositora también expresó su satisfacción por las recientes declaraciones de Rubio sobre la necesidad de realizar elecciones libres y justas en el país.
Ante ello, reafirmó sus propuestas expresadas en el Manifiesto de Panamá en la que los partidos políticos tengan el espacio y el tiempo para organizarse, que se designe un nuevo Consejo Nacional Electoral «con las personas idóneas que resguarden la voluntad popular de los venezolanos y desde luego, con la existencia de medios de comunicación libres y abiertos».
La Plataforma Unitaria concluyó su mensaje afirmando: «Es por ello que ratificamos nuestra disposición a iniciar el proceso de conversaciones que nos lleve a la transición política, para lo cual estamos listos y unidos».
El «plan de tres fases» de la administración Trump, diseñado en conjunto con el secretario de Estado Marco Rubio, busca guiar la transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el de enero.
La primera etapa, denominada de estabilización, se enfoca en la atención inmediata de la crisis humanitaria y el control supervisado de los recursos del Estado. Bajo este esquema, Washington busca garantizar que los ingresos nacionales se destinen prioritariamente a servicios públicos y salud, bajo un marco de transparencia monitoreado por organismos internacionales y la misión diplomática estadounidense en Caracas, a cargo de John M. Barrett.
Reconstrucción económica
La segunda fase se centra en la reconstrucción económica, con énfasis crítico en el sector energético. Este paso contempla la apertura total de la industria petrolera a la inversión de empresas occidentales y una reforma profunda de Pdvsa para revertir años de desinversión.
Según los lineamientos de la Casa Blanca, el objetivo es restaurar la seguridad jurídica para atraer capitales extranjeros, permitiendo que Venezuela recupere su papel como proveedor confiable de energía en el mercado global mientras sanea su deuda externa.
El plan culmina con la institucionalización democrática, que tiene como meta principal la celebración de elecciones generales competitivas y libres antes de que finalice 2026.
La misión diplomática estadounidense en Venezuela, liderada por el encargado de negocios John M. Barrett, actúa como el puente de comunicación directa para supervisar que se cumplan las garantías electorales y el cronograma acordado. Con este despliegue, Estados Unidos busca consolidar un aliado estratégico en la región y cerrar definitivamente el ciclo de sanciones a medida que el nuevo gobierno electo asuma plenamente sus funciones.
03-6-2026



