Policías metropolitanos agradecieron a Dios y a la gente que no los hayan olvidado

 
Héctor Rovaín, Luis Molina y Erasmo Bolívar ya están en casa. Los tres policías metropolitanos a quienes el gobierno les arrebató 23 años de su vida, agradecieron a Dios en primer lugar, a la gente que no los olvidó y celebraron su libertad como lo más bello del mundo

A su salida de la cárcel Fénix, en Barquisimeto, Molina y Rovaín se hincaron de rodillas, un emotivo momento que quedó registrado para la historia. Entrevistados por el Observatorio de Prisiones se mostraron calmados y muy agradecidos.

El inspector jefe Héctor Rovaín aseguró que Dios lo mantuvo fuerte. El se dedicó a la fe y aspira seguir en ese camino, ahora en libertad.

Él compartió con amigos y familiares en Lara, Carabobo y en su natal Guatire, en el estado Miranda, donde a su llegada los vecinos lo recibieron al gritode «libertad, libertad».

Luis Molina celebró la hermosa libertad que recibió el martes. A su salida de la cárcel Fénix anunció que sus primeros pasos lo llevarían hasta su familia. En especial habló de su mamá, muy afectada por estas dos décadas de encierro. También se reencontrará con sus hijas e iniciará esta tarea de reinsertarse en la sociedad tras este largo encierro.

Erasmo Bolívar, el más elocuente, agradeció a todas las personas que nunca los olvidaron. Recordó en especial a su comunidad en La Guaira, cuyos vecinos organizaron una serie de actividades para llamar la atención en torno a su caso, las cuales se extendieron por más de tres semanas. A ellos les reiteró su profundo agradecimiento.

En su casa se reencontró con familiares y amigos y se dispuso a celebrar el cumpleaños de su hija.

Los tres policías metropolitanos deberán presentarse este jueves en el tribunal de Maracay, donde fueron condenados por homicidio calificado en grado de complicidad correspectiva, lesiones graves y leves, entre otros delitos. Ocurrió en el año 2009, al término del juicio más largo de la historia venezolana hasta ese momento, que se hizo por dos de las 19 muertes ocurridas el 11 de abril de 2002 en Puente Llaguno.

La jueza Maryorie Calderón les impuso condenas de 30 años a los comisarios Iván Simonovis, Lázaro Forero, Henry Vivas, al sargento Julio Rodríguez, al inspector jefe Héctor Rovaín y a los agentes Luis Molina y Erasmo Bolívar. Al comisario Marco Hurtado y a Arube Pérez les impuso penas de 16 años y ocho meses y 17 años y 10 meses, respectivamente. Dos funcionarios fueron puestos en libertad durante el juicio.

Durante estos 23 años los familiares de los policías metropolitanos solicitaron insistentemente su libertad, por cuanto todas las pruebas los exoneraban de responsabilidad. No fue posible, incluo, que les otorgaran medidas alternativas al cumplimiento de la pena establecidas en el Código Orgánico Procesal Penal, vencidas desde 2012

Pero el martes 19 de mayo todo cambió. Jorge Rodríguez anunció la liberación de 300 políticos, entre ellos los policías. Y esa noche salieron en libertad, no se sabe por cuál razón, pero tampoco se preguntó mucho. Después de 23 años presos, en especial en una cárcel común en la que pasaron los últimos cinco años de su vida, lo importante era salir de allí.

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21-05-2026