domingo, julio 14, 2024

Políticas económicas erradas dificultan recuperación del sector industrial

***Los resultados de la encuesta de coyuntura del II trimestre del presente año revelan que la situación de la industria no ha mejorado y, en consecuencia, las expectativas de los empresarios siguen siendo negativas. La falta de divisas y materias primas siguen afectando los niveles de producción y abastecimiento

***Sectores industriales aseguran que hay un retraso de 189 días promedio para la entrega de Autorización de Liquidación de Divisas (ALD) y de 57 días promedio para la entrega de los Certificados de No Producción (CNP)

Las políticas económicas erradas siguen siendo un obstáculo para la recuperación del sector industrial venezolano, lo que se evidencia al analizar los resultados de la encuesta de coyuntura correspondiente al II trimestre de 2013 que apuntan a una disminución de la producción, ventas e inventarios de las empresas.

En la mayoría de los casos esta reducción de la actividad industrial está relacionada con la falta de materias primas para operar, como consecuencia a su vez del retraso en la asignación de divisas para importar, situación que ha sido denunciada en reiteradas oportunidades por la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), a pesar de los recientes ofrecimientos del Gobierno Nacional de mejorar esta situación.

Garmendia explicó que la encuesta de coyuntura de Conindustria ratificó las cifras del Banco Central de Venezuela que indicaron una caída de 1,7% del sector manufacturero venezolano en el primer trimestre del año. Y aun cuando para este momento no se conocen los resultados de la economía para el II lapso de 2013, la percepción de los encuestados es que no hay crecimiento en este trimestre o si lo hay, es insuficiente.

 De hecho, la mayoría de los consultados considera que la situación del sector y de su empresa en el período abril-junio del presente año es mala o regular. Lo mismo sucede con las expectativas para el tercer lapso de 2013. En cuanto a las ventas, sólo en los sectores minerales no metálicos y vidrio y en el de alimentos, bebidas y tabaco hay más empresas que reportan aumentos que las que señalan caída; por el contrario, en químicos; madera y muebles; productos metálicos; textiles, confección, cuero y calzado; papel y cartón y metálicas básicas hay más repuestas negativas que positivas.

En cuanto a producción, únicamente el sector de minerales no metálicos muestra un saldo positivo. Todo esto influye en que un mayor porcentaje de las empresas encuestadas afirma que no invertirá en lo que resta de año. De hecho, 65% de la gran industria, 45% de la mediana y 42% de la pequeña asegura que realizará solo inversiones operativas; mientras que 28% de la grande, 12% de la mediana y 5% de la pequeña empresa dicen que harán inversiones mayores y 25% de la grande, 38% de la mediana y 48% de la pequeña advierten que no invertirán.

Con respecto a los factores que impiden aumentar la producción, la incertidumbre política se mantiene en el primer lugar, seguida por la falta de divisas y materias primas. La primera causa tiene que ver, sin duda, con la política de expropiaciones y ataques a la propiedad privada que ha arreciado en los últimos meses. Las dos últimas están vinculadas con la política de control de cambios que obliga a las empresas a solicitar autorización para adquirir divisas para importar materias primas, repuestos y maquinarias y equipos.

El presidente de Conindustria, Eduardo Garmendia, resaltó que lamentablemente las empresas se encuentran en una situación difícil debido a que la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi) no está entregando los dólares con la fluidez que se requiere y que se había ofrecido al principio de esta ronda de diálogo que inició el Gobierno; por otra parte, el mecanismo alternativo que se puso en práctica recientemente, que es el Sicad, tampoco está funcionando en condiciones óptimas ni está entregando con celeridad los montos aprobados a las empresas. Además de que ya hemos señalado, agregó Garmendia que el SICAD, por sus montos, no es el mecanismo adecuado para solucionar el tema de las divisas al sector manufacturero, que debe ser resuelto con una asignación efectiva de las mismas por parte de CADIVI, mientras dure el control de cambios.

Indicó que una encuesta rápida realizada entre los afiliados a Conindustria revela que el retraso en el otorgamiento de las divisas sigue siendo muy alto, un promedio de 189 días en la entrega de las Autorizaciones de Liquidación de Divisas (ALD) por parte de Cadivi y de 57 días promedio en cuanto a la tramitación de los Certificados de No Producción (CNP) correspondientes al Ministerio de Industrias y de 40 días para los que emanan del Ministerio de la Alimentación.

Garmendia resaltó nuevamente su preocupación por cuanto el cerco sobre la industria se estrecha cada vez más, pues se sigue atentando contra la propiedad privada mediante la política de expropiaciones, confiscaciones y ocupaciones. Recientemente, fueron afectadas la empresa Sílices de Venezuela, Calcior y la Ensambladora Great Wall. Adicional a esto, se continúan aplicando los controles de producción y distribución de bienes básicos y los de precios, éstos mantienen los mismos valores de los productos durante casi tres años, afectando la operatividad de las empresas, el empleo y el abastecimiento oportuno de bienes y servicios.

Por otra parte, se refirió a la aprobación de nuevas leyes como la Ley de Vehículos Nuevos y Usados que afectará seriamente al sector y muy especialmente a la producción de partes y piezas automotrices en el país y por ende, el abastecimiento de repuestos; y la Ley Orgánica de la Cultura que impone un nuevo impuesto a las empresas que se suma a la elevada carga tributaria que ya pesa sobre ellas.

El presidente de Conindustria considera que es imprescindible que tanto el Ejecutivo como la Asamblea Nacional establezcan una política de diálogo efectiva, que incluya a todos los sectores pues las decisiones que se están tomando afectan la operatividad de las empresas pero, sobre todo, impactarán negativamente la producción y el abastecimiento.

Por ello, es necesario y urgente que se revisen las políticas económicas de manera que se logre una reactivación de la industria nacional pues solo así se podrán lograr niveles de producción que permitan satisfacer la demanda interna y aprovechar las oportunidades que brinda la incorporación de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur).

Prensa Conindustria