Practica los buenos modales

Vivimos en la era de la inmediatez. Pasamos el día en TikTok, respondiendo con memes y repitiendo cosas bobas que hacen los demás en las redes sociales. un mundo donde todo va tan rápido, pero hay algo que se está quedando en el olvido, pero que tiene más poder del que imaginamos, que es rescatar los buenos modales que nuestros padres y abuelos nos enseñaron desde siempre.

A primera vista, la palabra modales suena a algo que te diría tu abuela mientras te pide que saques los codos de la mesa. Suena a reglas del siglo pasado, pero si lo miras desde otra perspectiva, tener educación hoy en día es, literalmente, un superpoder.

Seamos realistas, la mala educación abunda por todos lados. Responder de mala gana, ignorar a la gente mientras miras el celular o no dar las gracias es lo común. Por eso mismo, cuando alguien de nuestra edad es educado, destaca de inmediato de los demás. Un «buenos días», un «por favor» o sostenerle la puerta a alguien que viene detrás no te quita energía, pero hace que los adultos te miren diferente.

Los modales ya no solo se miden en la mesa; hoy se miden en la pantalla. Saber moverse en el mundo digital también es parte de la educación actual. Por ejemplo, cuando alguien te escribe un menaje, no lo dejes en visto, si no puedes hablar, un «luego te escribo», es respetar al otro. No se trata de reglas, se trata de personas. Los buenos modales no son leyes absurdas sobre qué tenedor usar, son la forma más básica de demostrar empatía con los demás.

Cuando saludas al conductor del bus, cuando te quitas los audífonos para escuchar a las personas que te están hablando, o cuando pides perdón si has faltado el respeto a alguien, estás diciendo: «Te veo, me importas y te respeto». En un mundo lleno de pantallas donde a veces nos sentimos tan desconectados, esos pequeños gestos de humanidad valen oro.

Ir por la vida con educación no es ser anticuado, es tener clase. Es saber adaptarse a cada situación sin perder tu esencia. Los modales son ese código invisible que te permite caer bien, ganarte el respeto de los demás y, de paso, hacer que el día de alguien sea un poco mejor.

La próxima vez que tengas la oportunidad de ser amable, hazlo. Practica los buenos modales que te enseñaron en casa y en el colegio también.

Marco Antonio Sosa Villamizar

Estudiante de 3er año de bachillerato

Colegio Micaeliano-Mérida

17-05-2026 (145)