Primarias para renovar la esperanza

Por: Germán Rodríguez Bustamante…

El próximo domingo 22 de octubre se realizará en Venezuela una elección primaria, para seleccionar un candidato o una candidata que represente a una parte importante de la oposición, que le hace frente al régimen que encabeza Maduro. Estos comicios internos tienen un impacto que va más allá de un candidato o candidata, al mismo tiempo se trata de un mecanismo que pretende reunificar a la oposición, legitimar a sus partidos y redefinir su liderazgo para encarar las decisiones que surjan en la ruta a las elecciones presidenciales previstas para 2.024. Recientes estudios de opinión desnudan una realidad que: cerca del 80 % de los encuestados consideran que el país necesita un cambio político y económico, adicionalmente, cerca del 50 % de los encuestados considera que el candidato opositor debe ser electo por la gente en las primarias.  

El resultado de las primarias puede representar un hito en la estrategia para lograr una transición a la democracia en Venezuela. La consulta también permitirá reconfigurar a la oposición a lo interno y en cuanto a su organización, es difícil anticipar de forma clara cómo impactaría la gobernanza y la toma de decisiones de la plataforma unitaria, si se concreta la eventual victoria de Machado, como señalan las encuestas. El cambio político que se persigue con las primarias es una emergencia nacional. La ruta electoral que fue abandonada por parte de la oposición en el pasado reciente, queda claramente marcada con la participación en las primarias. En definitiva, las primarias constituyen la vía más democrática de unirse y de buscar un cambio de manera pacífica para esa Venezuela que sufre por una pésima y decepcionante gestión de gobierno.

Realizar criticas al proceso a estas alturas es inoficioso, insensato y necio son muchas las trabas que la comisión nacional de primarias tuvo que enfrentar.  Pensar en la buena voluntad del régimen para que la consulta pudiera realizarse con todo éxito es inocente.  Lo concreto es que candidatura única puede tener el potencial para motivar, congregar y atraer la mayor cantidad del electorado opositor, incluso a aquellos que no están en este momento con ninguno de los candidatos pero que se puedan ir sumando una vez el candidato único active su campaña. El resultado de la consulta debe conducir a una candidatura que sea más competitiva y que simultáneamente pueda congregar la mayor suma de respaldos posibles de diversos sectores, no sólo dentro de la oposición, sino que eventualmente podría cautivar a un pedazo del electorado oficial, que padece las mismas calamidades. Es decir, capitalizar ese descontento del chavismo que es bastante importante en este momento. 

En la última semana se han presentado retiros de aspirantes y declinación de unos a favor de otros, lo cierto es que el proceso avanza a trocha y mocha, con muchas dudas, lagunas y limitaciones. Situaciones y condiciones que eran del conocimiento público desde el principio. Pretender señalar que son eventos y circunstancias nuevas o sobrevenidas, es totalmente cándido. El régimen hace su trabajo para torpedear la primaria, voceros oficiales siembran cizaña para cosechar dudas, amenazan continuamente par desmotivar la participación. Y dentro de los factores opositores existen francotiradores que pulen sus miras telescópicas, para lanzar uno que otro disparo sobre el eje de flotación del proceso.

Obviamente, la gesta está llena de riesgos y retos, de cara al resultado como indican los sondeos de intención de voto, pareciera irreversible el triunfo de María Corina Machado. El problema de fondo es cómo se produce la sustitución de la candidatura única si el ganador de las primarias se encuentra inhabilitado, no existe probabilidad alguna de que se le levanten las inhabilitaciones para ejercer cargos públicos, a menos que ocurra algo en la mesa de negociación. Resolver la sustitución no es sencilla y no dejaría todos los factores contentos, por lo que el gobierno jugaría con esa carta, en otras palabras, utilizará los desacuerdos asociados al procedimiento de sustitución, para incentivar las fracturas en la oposición.

María Corina Machado es uno de los actores políticos que más eleva los costos de salida a la coalición dominante, y en ese sentido el régimen tiene demasiados incentivos para impedir que en efecto ella pueda competir. Por eso hay que pensar sensatamente en el plan de sustitución y evitar las desavenencias entre los factores políticos opositores. Un gran pacto nacional después de la primaria es imprescindible para sortear el campo minado que el régimen montara, para evitar un triunfo potencial de la oposición, independientemente de quien sea el candidato o candidata. Manteniendo su plan de violación de todas las garantías contempladas en la carta magna.

Falta pocos días para la realización de las primarias, tiempo en que se intensificarán los obstáculos, las críticas y las limitaciones, a los ciudadanos de bien les corresponde acompañar el proceso de forma definitiva. El éxito de las mismas ya no depende únicamente de la CNP y de los factores políticos, les corresponde a todos sin excepción involucrarse y llevar a buen puerto un barco inmerso en una feroz tempestad. La llamada dama de hierro, madre de dragones y cualquier calificativo que le acuñan a María Corina Machado de poco servirá, su triunfo es una realidad incuestionable, el 22 de octubre la gran mayoría de quienes participaran incluyéndome, simplificaremos el proceso con un voto masivo a la dama. Las cartas están echadas, la crítica de teclados y las observaciones cómodas esperando eclipses, poco agregan para cambiar la situación que viven los venezolanos, la participación categórica de los ciudadanos es fundamental para disminuir los errores, limitaciones y desastres que puedan darse el día del evento. El voto y la participación es el camino, y es el único.                       

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