Cada año al llegar los carnavales, el merideño que no participa en corridas de toros y es abrumado por las actividades de la feria del sol, no contaba con actividades de sano esparcimiento para sus familias. Salir de la ciudad a lugares como el valle o el páramo se convierte en un verdadero martirio motivado al caos vehicular.
La invitación es a acercarse a los espacios recuperados del parque en esta toma cultural, deportiva y relajante, traer a sus hijos con sus pelotas y bicicletas, a sus mascotas, realizar su merienda o almuerzo tipo picnic como en los parques de las demás ciudades del mundo, llenarse de verde en este maravilloso bosque urbano, para ocupar en este carnaval este espacio que nos pertenece a todos y que durante muchos años los merideños dejamos a la deriva. Por eso…. Vamos al parque !…Danitza Suárez


