Profesores ULA – Trujillo rechazaron decisión del Consejo Universitario sobre reinicio de clases

Profesores de la Universidad de Los Andes, Núcleo Universitario “Rafael Rangel” (NURR) – Trujillo, rechazaron la decisión del Consejo Universitario de la casa de estudio sobre el reinicio de clases a distancia el próximo lunes 26 de octubre. 

En un comunicado, los profesores de dicho núcleo argumentaron que desde hace años Venezuela vive en “Emergencia Humanitaria Compleja”, producto de las políticas nefastas del Gobierno Nacional, encabezado por Nicolás Maduro, hecho que ha empobrecido a los universitarios, hasta el punto de no poder reintegrarse a trabajar sin condiciones básicas.

Indicaron que “el Gobierno Nacional ha actuado de espalda a las solicitudes e iniciativas de FAPUV y APULA, sin embargo es, de igual forma alarmante que las autoridades de la ULA, incurran también en desconocimiento de la APULA, al asumir el 29 de septiembre de 2020 el rol del gremio y solicitar de forma arbitraria, un incremento salarial por debajo de los requerimientos gremiales e invirtiendo el orden de los escalafones remunerativos de arriba hacia abajo. Al respecto manifestaron: “Este incremento salarial tendrá como base de un profesor titular 600$ y a partir de allí se reconstruye la tabla salarial”. Acto que consideran arbitrario, totalitario y que socava toda iniciativa del gremio.

En este sentido, reafirmaron que es imposible el reinicio de actividades bajo ninguna modalidad, pues es “absurdo” seguir manteniendo una “normalidad fingida”, ante la contingencia que se vive en Venezuela.

Comunicado

Trujillo, 09 de Octubre de 2020.
Ciudadanos:
Consejo Universitario de la Universidad de Los Andes
Vicerrector Decano del NURR-ULA
Consejeros del Núcleo Universitario “Rafael Rangel”
Federación de Asociaciones de Profesores Universitarios de Venezuela (FAPUV)
Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes-Mérida
Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes-Trujillo
Presente.-
Estimados miembros del Consejo de Núcleo Universitario “Rafael Rangel”, reciban
un saludo respetuoso.
De acuerdo con los dispuesto en artículo 56 del Estatuto del Personal Docente y de
Investigación de la Universidad de Los Andes y los artículos 51 y 57 de la Constitución de
la República Bolivariana de Venezuela, la presente comunicación tiene por objeto emitir
nuestra opinión para manifestar nuestro rechazo absoluto a las decisiones emitidas por
Consejo Universitario del 29-09-2020 y el Consejo de Núcleo virtual N 7 del 20-07-2020.
En este sentido, nos preocupan las decisiones ambiguas y paradójicas que ha tomado
el Consejo Universitario de la Universidad de Los Andes y, en consecuencia el Consejo de
Núcleo sobre el reinicio de actividades académicas no presenciales, pues acuerdan el inicio
de clases no presenciales aun cuando en su discurso reconocen que existe todo un panorama
de adversidades desde el año 2016, año en el que el Consejo Universitario declaró la
Universidad de Los Andes en “Emergencia Humanitaria Compleja”, producto de políticas
nefastas de un Estado dictatorial que se ha empeñado en destruir a las universidades
autónomas. Desde aquél entonces, se ha profundizado las condiciones inhumanas que vive
el sector universitario y en ese escenario la comunidad universitaria, en medio de su
deterioro, ha subsidiado a la Universidad de Los Andes manteniendo sus puertas abiertas a
expensas de los escasos ingresos que perciben los universitarios.
La crisis universitaria causada por el régimen criminal ha provocado la diáspora y
fuga de cerebros más grande de Latinoamérica y, al mismo tiempo, generó la migración
forzada de miles de estudiantes. En consecuencia, los universitarios que seguimos apostando
y luchando por la libertad del país, nos hemos reinventado en la economía informal y otros
mecanismos de ingresos para poder sobrevivir a las condiciones inhumanas de “los sueldos
percibidos”. De esta manera, la Universidad de Los Andes, ha logrado permanecer abierta a
costa del sacrificio de los universitarios.
No obstante, ante este sacrificio de la comunidad universitaria, la respuesta de las
autoridades (como patronos directos) se limita a exhortos y comunicados dirigidos al Ministro del Poder Popular para la Educación Universitaria, ente que ha actuado contrario a
las garantías constitucionales de la Educación Universitaria y se ha hecho de oídos sordos
ante las exigencias laborales solicitadas por nuestro gremio FAPUV-APULA. En este
sentido, el Ministerio de Educación Universitaria ha desconocido la legitimidad de nuestro
gremio y ha violado sistemáticamente la contratación colectiva, así como también las normas
de homologación.
El gobierno nacional ha actuado de espalda a las solicitudes e iniciativas de FAPUV
y APULA, sin embargo es, de igual forma alarmante que las autoridades de la ULA, incurran
también en desconocimiento de la APULA, al asumir el 29 de septiembre de 2020 el rol del
gremio y solicitar de forma arbitraria, un incremento salarial por debajo de los requerimientos
gremiales e invirtiendo el orden de los escalafones remunerativos de arriba hacia abajo. Al
respecto manifestaron: “Este incremento salarial tendrá como base de un profesor titular
600$ y a partir de allí se reconstruye la tabla salarial”. En otras palabras, el mismo Consejo
Universitario desconoce las peticiones exigidas por FAPUV y solicita una escala salarial
inferior al costo de la canasta básica para aquellos profesores que no ostenten la condición
de “titular”, lo que refleja una petición discriminatoria y contraria a las normas de
homologación vigentes.
Por estas razones, nos parece un acto de totalitarismo por parte de las autoridades al
asumir de manera inconsulta un salario cuando no es parte de sus competencias. De igual
forma, en la misma resolución del Consejo Universitario reconoce las condiciones inhumanas
en que vive la comunidad universitaria al expresar lo siguiente: “No debemos perder de vista
la situación socio-económica de nuestros profesores y trabajadores, asi como la situación
del país, y en especial la paulatina desaparición del sector público, que obedece a una
política no escrita pero que se presume su existencia cuando se analiza la realidad. En
estos momentos, en nuestros tres estados de influencia el suministro de combustible es
errático o nulo (…) Hay muchas dificultades para el acceso al gas doméstico lo que obliga
al uso de cocinas eléctricas que poco sirven con los crecientes corte eléctricos. Los salarios
que perciben los universitarios están por debajo del límite establecido por organismos
mundiales para definir la pobreza crítica o extrema pobreza” siguiendo con su
contextualización el CU ratifica que “La situación, a nivel económico es tan crítica que
hasta será difícil garantizar la educación no-presencial”
Sin embargo, con todos esos alegatos que expresa el Consejo Universitario es
totalmente absurdo que se siga pretendiendo mantener una normalidad fingida de unas
clases online inviables, a expensas del sacrificio, salud y vida de los profesores
universitarios. Por tales motivos, el Consejo Universitario de la Universidad de Los Andes
viola la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en sus artículos: 83, 84, 86,
87, 89 y 91.
Por lo tanto, se han violentado los derechos humanos, al trabajo, la alimentación, la
salud deteriorando la calidad de vida de la comunidad universitaria, al mismo tiempo se ha mantenido una situación laboral de esclavitud en la ULA y todas las Universidades
Autónomas, en tanto y en cuanto, se viola el artículo 91 de la Constitución de la República
Bolivariana de Venezuela que claramente expresa: “Todo trabajador o trabajadora tiene
derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su
familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales” Por ende, el Consejo
Universitario de la Universidad de Los Andes y el Consejo de Núcleo Universitario “Rafael
Rangel”, más allá de seguir pidiendo sacrificio a sus profesores y trabajadores, vulnerando
los derechos de la comunidad universitaria, deben garantizar lo dispuesto en el artículo 87,
parte in fine, del texto constitucional, el cual dispone que “Todo patrono o patrona
garantizará a sus trabajadores y trabajadoras condiciones de seguridad, higiene y
ambiente de trabajo adecuados”
En atención a todo lo expresado, el Consejo de Núcleo, no puede exigir más
sacrificios a los profesores universitarios, primero; porque las decisiones adoptadas por este
cuerpo estuvieron sujetas a un censo sesgado que diseñó la Coordinación Académica y en el
cual sólo se solicitó información de las Unidades Curriculares y disposición de esas unidades
a ser impartidas de forma virtual, pero en ningún momento se preguntó sobre las condiciones
de salud, alimentación, físicas, tecnológicas y emocionales de las que disponen los
profesores (en medio de una “crisis humanitaria compleja”) para asumir actividades
académica vía online. En segundo lugar, el referido censo no fue respondido por el total de
profesores activos, lo que deja a un elevado número de docentes sin participar, situación que
puede incidir en los resultados expuestos por la Coordinación Académica. Tercero; el censo
realizado por la Coordinación Académica no informó, ab initio, que sus resultados incidirían
en las decisiones del Consejo de Núcleo; lo que deja mucho que pensar a la comunidad
universitaria sobre las condiciones éticas que se manejan en nuestra institución para abordar
la opinión de sus miembros. Cuarto; la decisión emitida por el Consejo de Núcleo en cuanto
al llamado a clases no presenciales a partir del 26 de octubre, asume que las condiciones de
los servicios eléctricos en el Estado Trujillo funcionan en su totalidad, cuando es todo lo
contrario, pues, en los últimos meses se han incrementado las fallas del fluido eléctrico, hasta
pasar más de 8 horas sin energía eléctrica. Quinto, parece que el Consejo de Núcleo se le
olvida que los profesores no hemos podido adquirir equipos de alta tecnología desde hace
más de cinco años y, los pocos que los poseen presentan deterioro, al mismo tiempo, la
conectividad a internet es lenta e intermitente y eso lo conoce muy bien el cuerpo colegiado
del Consejo de Núcleo pues algunas de sus reuniones virtuales no se han desarrollado con un
estándar de normalidad por fallas de conexión.
Por último, señores consejeros, se han preguntado: ¿Cómo hace un profesor
universitario para comer, pagar servicios públicos, comprar medicamentos y vestimenta con
un ingreso de 2$ al mes? ¿Consideran ustedes justo seguir exigiendo sacrificio a la
comunidad universitaria que está muriendo de hambre? ¿Acaso no hemos dado todo por la
Universidad de Los Andes?, ¿Qué más nos van exigir si ustedes no nos garantizan
absolutamente nada para nuestra propia existencia?.
En consecuencia, consideramos que el Consejo Universitario y el Consejo de Núcleo
no tienen argumentos éticos, morales, jurídicos, ni económicos para exigir a la comunidad
universitaria reiniciar actividades académicas de ningún tipo, por el contrario el Consejo
Universitario y el Consejo de Núcleo deben unir esfuerzo junto con la APULA y FAPUV
para exigir el respeto por nuestros derechos humanos.
Por todo lo acá expuesto exhortamos y solicitamos al Consejo Universitario y al
Consejo de Núcleo que rectifiquen en los procedimientos y decisiones emitidas, en cuanto a
la exigencia de un salario digno para los universitarios y a la imposibilidad de iniciar clases
(presenciales o virtuales) en el escenario oscuro de seguridad social, salarial y laboral como
el que estamos viviendo en la actualidad.
Sin otro particular, se despiden.
Atentamente
Profesores del Núcleo Universitario “Rafael Rangel”.