Cada vez que el Estado planifica su presupuesto, traza una hoja de ruta que define cuánto y cómo invertir en sectores como educación, salud, seguridad o infraestructura. Sin embargo, a menudo pasa desapercibido a quienes están dirigidas estas inversiones y en qué medida beneficia a cada sector de la población de acuerdo a sus necesidades diferenciadas. Esta omisión tiene consecuencias concretas, que repercuten sobre los grupos de la población más vulnerables, del que forman parte las mujeres.
En un país como Venezuela, donde la desigualdad de género se manifiesta de manera evidente, las mujeres trabajadoras del sector público enfrentan casi en solitario brechas salariales que suelen pasar desapercibidas. Muchas mujeres, además, carecen de los recursos necesarios para acceder a servicios de salud tanto para ellas como para sus hijos, mientras que otras, en edades avanzadas, viven en condiciones de pobreza extrema. Estas realidades exigen que el presupuesto público trascienda su función como mero instrumento financiero y se convierta en una verdadera herramienta de justicia social.
Así lo plantean las investigadoras Pérez y Rangel (2023) en su trabajo “Una propuesta metodológica para promover un presupuesto público con enfoque de género en Venezuela”. En este estudio, explican con claridad que presupuestar con enfoque de género no significa beneficiar a un grupo sobre otro, ni crear un presupuesto separado para mujeres y hombres, sino identificar las necesidades específicas de cada sector de la población para atenderlas de manera diferenciada, para lo cual es imperativo reconocer las diferentes realidades, roles y necesidades de género en la sociedad venezolana, así como las desigualdades históricas a las que se han enfrentado las mujeres, para poder corregirlas. Para ello, proponen una metodología basada en cinco pasos: diagnóstico institucional, formulación de metas con enfoque de equidad, clasificación del gasto con criterios de género, monitoreo riguroso e inversión en formación del personal.
Países como México, Ecuador y República Dominicana ya han avanzado en esta dirección. No lo hicieron solo por activismo, sino porque comprendieron algo fundamental: un presupuesto público más justo es también más eficiente.
Pérez y Rangel reconocen que en Venezuela el panorama institucional presenta grandes desafíos. La falta de información pública, la escasez de datos desagregados por sexo y la transparencia insuficiente son obstáculos reales. Sin embargo, proponen comenzar desde lo posible, implementando pilotos en sectores concretos.
¿Para qué sirve todo esto? Para que el dinero de todas y todos se distribuya de manera más equitativa. Para que las decisiones públicas no perpetúen la desigualdad, sino que la combatan y para que el presupuesto público se convierta en un verdadero instrumento para avanzar hacia la equidad social.
Pérez Rivas, N. Y., & Rangel Guerrero, C. (2023). Una propuesta metodológica para promover un presupuesto público con enfoque de género en Venezuela. Revista Economía, 47(51 Especial), 11–55. Universidad de Los Andes.
Artículo completo en Revista Economía: http://erevistas.saber.ula.ve/economia
24-08-2025




