Los Salesianos de Venezuela estamos de luto porque fue asesinado uno más de nuestros muchachos venezolanos, y esta vez de un modo escandaloso. Nos duelen también los demás jóvenes que siguen sufriendo de diversas maneras el irrespeto de su dignidad.
Queremos vivir este duelo con el compromiso de la esperanza con la que Jesús vivió su dolor cuando supo que en el palacio de Herodes habían decapitado a su primo Juan. Jesucristo comprendió que su dolor era un desafío para dedicarse con más generosidad al anuncio del Reino de Dios. Hermanos Salesianos y demás educadores, jóvenes y adultos, que animan los Proyectos de nuestras Obras, les invito a este luto apostólico para que alimentemos nuestra esperanza y la avivemos en todos, especialmente en quienes se sientan desanimados y confusos. Para vencer el mal a fuerza de bien, les invitamos a vivir con más intensidad nuestro compromiso por la vida y justicia con más Oración, más Eucaristía y más Ayuno.
P. Francisco Méndez, sdb Inspector


