Según el más reciente informe del Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS), hubo 3.495 protestas durante el primer semestre de 2026, equivalente a 20 manifestaciones diarias en promedio. La cifra representa un incremento de 181% comparado con el mismo período de 2025, cuando el observatorio registó 1.249 manifestaciones.

Del total, 1.749 (50%) correspondieron a Derechos Civiles y Políticos, mientras que 1.746 (50%) estuvieron vinculadas a los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales. El OVCS explica que en el primer trimestre predominaron las exigencias de libertad para presos políticos, el respeto al debido proceso y el restablecimiento de garantías democráticas, demandas estrechamente vinculadas al 3 de enero, cuando fuerzas militares estadounidenses se llevaron a Nicolás Maduro y a Cilia Flores.

De hecho, una parte importante de las movilizaciones fue protagonizada por sectores afines al oficialismo, que realizaron al menos 310 concentraciones, denominadas antiimperialistas, en distintas regiones del país para rechazar la captura del mandatario y su esposa.

A partir del segundo trimestre, la conflictividad experimentó una reconfiguración progresiva. De acuerdo con el OVCS, los trabajadores retomaron un papel protagónico en la movilización social para exigir salarios dignos, la recuperación del poder adquisitivo, el respeto a las contrataciones colectivas y la restitución de derechos laborales.

Asimismo, comunidades de todo el país se movilizaron para exigir el acceso regular a servicios públicos de calidad, atención oportuna en salud, vivienda digna y justicia, entre otras demandas derivadas de la emergencia humanitaria compleja que atraviesa Venezuela.

El documento menciona que el 62% de las protestas registradas (2.161) fueron «protestas combinadas», donde los ciudadanos exigieron simultáneamente dos o más derechos. Por ejemplo, salarios dignos combinados con seguridad social o demandas de presos políticos junto a exigencias de justicia.

Estados que lideran el índice de protestas

Distrito Capital concentró el mayor número de protestas (462), seguido por Miranda (414), Sucre (274), Bolívar (265) y Lara (263). En contraste, los estados que registraron menos niveles de movilización durante el período fueron Amazonas (21), Apure (29) y Guárico (32).

En el caso de Distrito Capital y Miranda, la presencia de las principales sedes de los poderes públicos, organismos del Estado, representaciones diplomáticas y organizaciones de la sociedad civil convirtió a ambas entidades en los principales escenarios de movilización ciudadana y de incidencia pública.

Estados como Sucre, Bolívar y Lara evidenciaron una intensa conflictividad asociada principalmente a las demandas por servicios públicos, condiciones laborales, acceso a la justicia y atención de problemáticas estructurales que afectan de manera sostenida a sus comunidades.

La baja incidencia en las entidades con menos protestas registradas no se debe necesariamente a la ausencia de conflictividad. Factores como la dispersión poblacional, las limitaciones para la documentación y cobertura de los hechos, la debilidad de las estructuras organizativas locales, el temor a represalias y las restricciones al espacio cívico continúan condicionando la visibilidad de las protestas en estas entidades, explica el OVCS.

Modalidades de protesta

Las concentraciones se consolidan como la principal modalidad de protesta, con 2.145 acciones registradas. Esta forma de manifestación fue utilizada por trabajadores, organizaciones de la sociedad civil, partidos políticos, estudiantes y familiares de presos políticos.

Las vigilias ocuparon el segundo lugar entre las modalidades de protesta, con 396 acciones documentadas. Esta forma de movilización estuvo estrechamente asociada a la agenda sostenida de familiares de los detenidos por razones políticas. El OVCS destacó la vigilia instalada en las inmediaciones del Internado Judicial Rodeo I, la cual acumula 169 días consecutivos, convirtiéndose en una de las acciones de protesta pacífica más prolongadas.

Las marchas, con 230 en total, continuaron siendo una modalidad relevante, especialmente durante jornadas de movilización convocadas por organizaciones sindicales, partidos políticos, movimientos sociales y estudiantiles.

Por su parte, los cierres de calles y avenidas (209) experimentaron un incremento durante el segundo trimestre, particularmente en conflictos relacionados con servicios públicos, condiciones laborales y atención a emergencias.

Los paros (105) estuvieron concentrados fundamentalmente en el sector educativo y en diversas instituciones públicas, mientras que los pancartazos (90) fueron utilizados principalmente por organizaciones de derechos humanos, estudiantes, familiares de presos políticos para desarrollar acciones simbólicas de denuncia y sensibilización en espacios públicos.

https://talcualdigital.com/protestas-se-dispararon-un-181-en-el-primer-semestre-de-2026/

14-08-2026