En medio de la emergencia humanitaria que dejaron los terremotos del 24 de junio en Caracas y La Guaira, el profesor universitario y montañista merideño Rafael Cuevas se convirtió en un puente de solidaridad entre la sociedad civil y los grupos de rescate. Así lo relató en una entrevista concedida este lunes 06 de junio al periodista Leonardo León en el programa La Ciudad en la Radio, transmitido por ULA 107.7 FM.

“Hemos sido un puente para que la ayuda de muchos llegue a quienes están en el terreno. Ustedes saben que nuestros rescatistas tienen el conocimiento y la mística, pero dolorosamente, en muchos casos, no están bien dotados para esta difícil tarea”, expresó Cuevas.

Tras los sismos, el docente, quien también es voluntario de una organización de rescate en Mérida, comenzó a gestionar recursos para los equipos de emergencia. “Esto empezó como una inquietud personal. Sabía que la autonomía de los grupos duraba siete días y empecé a gestionar recursos para los siguientes siete. Empezaron a aparecer ángeles”, destacó.

Gracias a esta iniciativa, se conformó una red de apoyo que incluyó a los Bomberos ULA, grupos de rescate de Mérida y organismos privados como UNIMED, logrando dotar a los equipos con herramientas pesadas, lámparas, guantes de alto impacto y cascos. “Hemos podido apoyarlos directamente, pero lo más importante es que hemos sido un puente. La gente es maravillosa y en la hora más oscura, la luz suele brillar más fuerte”, afirmó.

Más allá de la ayuda humanitaria, Cuevas no dudó en realizar un diagnóstico crítico de la situación nacional. “El terremoto agarró a un país completamente falto de preparación. Un Estado incapaz, que dedicó el dinero a comprar armas y no ambulancias, que no capacitó técnica y materialmente a los equipos de rescate”, sentenció.

El profesor recordó que en su infancia, hace 40 años, se realizaban simulacros de desalojo en las escuelas públicas. “Hoy ya no se hacen. Hay un video del centro comercial Sambil durante el terremoto donde todo el mundo corre en direcciones distintas. Esa es la metáfora de este país”, dijo.

Cuevas enfatizó que los desastres no son naturales: “Los desastres los causamos los seres humanos. Vivimos en lugares donde no debemos vivir, en edificaciones inadecuadas, y tenemos una forma de organización política inadecuada. El terremoto no solo tumbó edificios, tumbó caretas y relatos. Hizo aflorar la realidad del país que somos después de 26 años”.

El docente hizo un llamado contundente a la ciudadanía, expresó que “los terremotos no matan gente, los edificios matan gente, porque hay personas que dan permisos para que esos edificios se hagan donde no se deben hacer”. Y agregó que “necesitamos ser un país mejor. Esta es una nueva oportunidad para que lo seamos”.

Cuevas también destacó el rol de la sociedad civil organizada, “hemos visto una sociedad que saca lo mejor de sí, que hace cadenas humanas para que la ayuda llegue, que le da a los bomberos lo que el Estado no da”. No obstante, advirtió que la atención a la emergencia es urgente, pero que luego “tenemos que atender lo importante: construir un país viable”.

Finalmente, agradeció la solidaridad recibida tras la situación personal que vivió con su hijo, quien fue operado gracias a una campaña de financiamiento colectivo. “Eso que vivió mi hijo lo está viviendo un país entero. Es el amor y la solidaridad expresada en ellos. Vamos a seguir adelante, pero la vida debe continuar siendo mejor”, concluyó.

Redacción C.C.

06-07-2026